Después del temporal, vuelve a ponerse de pie
Los temporales suelen pasar rápido en la memoria colectiva, pero sus consecuencias permanecen. En la Sociedad de Protección a la Infancia, el impacto del último evento climático dejó secuelas materiales que aún se sienten. Sin embargo, lejos de detenerse, la nueva comisión directiva continúa trabajando a pleno para reparar daños, ordenar el funcionamiento interno y mejorar las condiciones generales del Hogar.
Horacio Álvarez, presidente de la comisión y Anabela Cháves, tesorera, hablaron sobre el momento actual de la institución, las acciones que se vienen desarrollando y el proceso de reconstrucción que atraviesa el espacio.
"ESTAMOS TAPANDO LOS AGUJEROS DEL TECHO"
Con una imagen clara, Álvarez describió la situación heredada: "Es como un techo con muchos agujeritos. Estamos tapando todos para que no se nos llueva todo". En ese marco, destacó el acompañamiento recibido: "No solo trabaja la comisión, sino un grupo enorme de voluntarios y vecinos que se acercan espontáneamente".
Las donaciones materiales cumplen un rol clave. Desde colchones hasta ropa en buen estado, todo se recibe, se clasifica y, cuando no es de uso directo, se destina a la feria solidaria para generar recursos. "No pedimos limosna. Necesitamos caridad y compromiso. Esto está funcionando y se va encarrilando", subrayó.
ORDEN, FERIAS Y TRABAJO CONCRETO
Cháves remarcó el avance logrado en pocos días. "No nos pusimos a pensar en todo lo que faltaba, porque era demasiado. Preferimos trabajar. En diez días el lugar tiene otro color", señaló. Ferias, ventas de panes y pizzas, tareas de limpieza y recuperación de espacios marcaron el ritmo inicial de la gestión.
El trabajo es intenso y sostenido. "Es mucho laburo, pero no hay otra forma", coincidieron. La participación de voluntarias y vecinos permitió acelerar el proceso y comenzar a recuperar sectores que estaban inutilizables.
DE LA CRISIS A LA ESTABILIDAD
Hace apenas semanas se hablaba de un posible cierre del Hogar. Hoy, el escenario es distinto. "Con trabajo, todo se puede. No esperamos que aparezca alguien a pagar la deuda. Hay que arremangarse", afirmó Álvarez.
Se limpiaron espacios, se realizaron arreglos básicos, se consiguió pintura para el exterior y se recuperaron ambientes que estaban fuera de uso. "En tan poco tiempo se resolvieron muchas cosas", destacó Cháves.
LOS CHICOS, EN EL CENTRO
Más allá de lo material, el foco principal está puesto en los niños. "Los chicos están bien", aseguró Álvarez. Asisten a sus actividades habituales, concurren a la pileta y a las colonias, y mantienen una rutina ordenada junto al equipo técnico y la directora del Hogar.
El clima interno también mejoró. "Había mucha revolución por todo lo que pasó y por las caras nuevas. Hoy están más tranquilos. Hay armonía y diálogo", señaló. La estabilidad del equipo adulto fue clave: "Si los adultos están bien, los chicos también".
PERSONAL, DIÁLOGO Y CONTINUIDAD
Algunas cuidadoras que se habían alejado regresaron tras dialogar con la comisión. "Los chicos ya las conocen y eso es importante", explicó Cháves. La relación con los organismos judiciales y administrativos también se mantiene activa, con gestiones ante el Municipio y la Provincia.
"Estamos cumpliendo con todo lo que nos piden. Uno, dos, tres, cuatro, cinco… y si se puede, seis", graficó Álvarez, destacando el acompañamiento de abogados y asesores externos.
PUERTAS ABIERTAS, PERO CON PRUDENCIA
La comisión decidió mantener un perfil bajo en redes sociales. "No escribimos ni respondemos. Queremos trabajar sin que nadie nos ponga palos en la rueda", explicó Álvarez. Aclaró además que solo la comisión está autorizada a hablar en nombre de la institución.
"El Hogar está abierto, con respeto y prudencia. Cualquier vecino puede acercarse, preguntar y ver lo que se está haciendo", afirmó, remarcando que la estabilidad alcanzada permite mirar hacia adelante.
Con trabajo cotidiano, apoyo comunitario y una gestión que prioriza el orden y el diálogo, la Sociedad de Protección a la Infancia atraviesa una etapa de recomposición. "Pasó el temblor. Ahora estamos estabilizados", resumió Álvarez.
El objetivo es claro: volver a establecer un piso sólido para que el Hogar funcione como corresponde. "Vamos a salir adelante", coincidieron, convencidos de que el camino ya está en marcha.
