Con una multitudinaria celebración, los fieles vivieron el Domingo de Ramos
La comunidad católica dio inicio a la Semana Santa con la celebración del Domingo de Ramos, que reunió a una importante cantidad de fieles en la rotonda de la plaza Libertad.
Desde allí partió la tradicional peregrinación con ramos hacia la Parroquia San José, donde se celebró la misa central presidida por el padre Juan Marcos Degl'inoccenti, acompañado por el diácono Walter De Santis.
"Estamos comenzando con esta celebración una nueva Semana Santa, la semana más importante para nosotros los cristianos, porque recordamos la pasión, muerte y resurrección de nuestro Señor Jesucristo", expresó el sacerdote al iniciar su homilía.
EL SIGNIFICADO DEL RAMO
Durante la celebración, los fieles llevaron sus tradicionales ramos, que fueron bendecidos como símbolo de este día. En ese sentido, el padre Degl'inoccenti invitó a darles un significado concreto en la vida cotidiana.
"Cuando lleguemos a casa, lo vamos a poner donde tengamos una cruz o detrás de la puerta. Y cada vez que lo miremos, vamos a recordar tres palabras", explicó.
La primera de ellas fue "aceite", en referencia al olivo del que provienen los ramos. El sacerdote utilizó esta imagen para reflexionar sobre los procesos en la vida espiritual: "Dios obra en nuestra vida en procesos, como se hace el aceite. Lleva tiempo, hay que sembrar, crecer, transformar. Así obra Dios en nosotros".
En ese sentido, remarcó la importancia de dejar actuar a Dios: "Tenemos que permitirle que vaya trabajando nuestro corazón, que nos vaya transformando para sacar lo mejor de nosotros".
UN AMOR APASIONADO
La segunda palabra fue "pasión", entendida como el amor profundo de Dios hacia la humanidad. "El amor de Dios es un amor apasionado, que no mide, que se entrega sin condiciones. No es un amor que cambia, que hoy está y mañana no. Es un amor constante, que nunca se agota", señaló.
En ese marco, invitó a confiar en ese amor incluso en los momentos difíciles: "Aunque uno se equivoque, Dios nunca deja de amar. Es un amor que siempre sale a buscarnos".
JESÚS, REY DE LA VIDA COTIDIANA
Finalmente, la tercera palabra fue "rey", en referencia a la proclamación de Jesucristo como centro de la vida de los creyentes. "El reinado de Jesús es en nuestro corazón. Significa ponerlo en primer lugar, dejar que oriente nuestras decisiones, nuestra vida cotidiana", sostuvo.
Y agregó: "Muchas veces hacemos al revés: primero decidimos y después le pedimos a Dios que nos acompañe. Pero el camino es consultarlo antes, dejar que sea nuestra guía".
El sacerdote también destacó que se trata de un reinado que libera: "Cuanto más ponemos a Jesús en primer lugar, más libres somos. Es un rey que no defrauda".
UN LLAMADO A VIVIR LA SEMANA SANTA
En el cierre de la homilía, el padre invitó a vivir intensamente estos días, con una actitud de fe y compromiso.
"Que podamos vivir esta Semana Santa con ese amor apasionado de Jesús, para compartirlo con los demás y hacerlo vida en lo cotidiano", expresó.
De esta manera, Balcarce inició una nueva Semana Santa, con una celebración que combinó tradición, participación y un mensaje profundo que invita a la reflexión durante los días más significativos del calendario cristiano.
