Hoy celebramos los 150 años de la fundación de san José de Balcarce
Hoy la ciudad de San José de Balcarce conmemorará sus 150º aniversario de su fundación, ocurrida en 1876. Aquel día, por resolución del gobernador Carlos Casares y su ministro Aristóbulo del Valle, se estableció de manera oficial la creación del pueblo cabecera del Partido de Balcarce, dando así forma institucional a un proceso que se venía gestando desde hacía más de una década.
La fundación fue resultado de años de propuestas y tensiones internas, en los que distintas facciones del Partido defendieron ubicaciones alternativas para el núcleo urbano. Finalmente, se eligió una zona al pie de las sierras, en lo que hoy es la planta urbana de la ciudad, gracias a la intervención decidida de dos figuras clave: José de la Cuadra y José Andrés Chaves.
Nació en Buenos Aires en 1841 y desde pequeño profesó su verdadero culto por el hombre que en aquellos tiempos era el ídolo de la juventud, el doctor Alsina.
Actuó en Cepeda y en Pavón, en compañía de los Uzal, Salvadores y otras reliquias que aún subsisten de aquellas épocas turbulentas.
Su espíritu aventurero lo llevó, después de Pavón, a la casa de negocios "Los Ortices", donde entró como habilitado, cansado tal vez, a pesar de sus pocos años, de la vida militar. En "Los Ortices" permaneció entregado de lleno al comercio por espacio de 10 años, hasta que, habiendo fallecido en Buenos Aires, de la fiebre amarilla, don Antonio Ortiz, entró a hacerse cargo de esa casa de negocios don Manuel Iñiguez, esposo de doña Inocencia Ortiz, hija mayor de don Antonio. Esto sucedía en 1871, y don José Andrés Chaves, dueño ya de un regular capital, pensó en instalarse solo, adquiriendo la casa de negocios que don Tomás Zambrano tenía en los campos de "La Peregrina", a la que denominó "La Independencia". Desde entonces vemos actuar al señor Chaves en las Comisiones municipales y como uno de los más decididos y activos factores de la fundación del pueblo cabeza de Partido.
En 1886, ya consolidada su obra, se trasladó a Buenos Aires, en compañía de su familia; allí las turbulencias políticas vuelven a acapararlo, subyugándolo de tal modo, que se transforma en el más ferviente admirador del doctor Alem.
"La alborada del 26 de julio de 1890 lo encontró en El Parque, como ayudante del doctor Leando N. Alem, y después de esas jornadas gloriosas, se dedicó con afán profundo convencido a la propaganda radical, constituyendo el comité de la parroquia del Pilar, del que fué durante muchos períodos su presidente y una de las figuras más populares y queridas".
"Fue legislador provincial y en la memorable asamblea plebiscitaria en la que se proclamó la formula Irigoyen-Luna, tuvo una actuación descollante, haciendo vibrar el patriotismo con su frase precisa y caldeada".
El Diario agradece la colaboración del Centro Cultural Salamone
