Nuevas imputaciones por el derrumbe que se llevó la vida de dos balcarceños
La investigación por el derrumbe del Apart Hotel Dubrovnik de Villa Gesell volvió a registrar un avance judicial y, por su impacto en la comunidad, volvió también a poner en primer plano la historia de los dos vecinos de Balcarce que quedaron atrapados en aquella tragedia.
La Justicia formalizó la imputación de cinco nuevos profesionales vinculados con la obra que se realizaba en el edificio al momento del colapso. Se trata del arquitecto y agrimensor Roberto Rossi, el director de Obras Particulares y de Fachadas de Edificios Sergio Selinsky, el maestro mayor de obras Nicolás Valdez, el arquitecto Nicolás Vergani y el ingeniero Jorge Guerbi.
Todos quedaron vinculados a la investigación bajo la figura de “estrago culposo agravado”, mientras que la Fiscalía también dispuso una ampliación del peritaje oficial para profundizar sobre las causas que provocaron el derrumbe. La medida quedó a cargo de la División Investigación de Siniestros de la Policía Federal Argentina.
Con estas nuevas imputaciones, son más de 15 las personas alcanzadas por la investigación judicial, que busca establecer las responsabilidades profesionales, técnicas y administrativas relacionadas con las obras que se llevaban adelante en el edificio.
UNA TRAGEDIA QUE TAMBIÉN GOLPEÓ BALCARCE
El derrumbe ocurrió durante la madrugada del 29 de octubre de 2024, cuando una parte de la estructura de diez pisos del Apart Hotel Dubrovnik se desplomó sobre un sector lindero. Entre quienes se encontraban en el edificio de departamentos contiguo estaban Federico Ciocchini y María Josefa Bonazza, un matrimonio oriundo de Balcarce que había viajado a Villa Gesell.
Ciocchini, de 84 años, murió como consecuencia del derrumbe y se convirtió en una de las primeras víctimas identificadas de la tragedia. Su esposa, María Josefa, quedó atrapada entre los escombros y fue rescatada con vida después de permanecer varias horas bajo la estructura colapsada.
El caso de Bonazza tuvo entonces un capítulo particular. La mujer logró sobrevivir al derrumbe y fue trasladada para recibir atención médica. Incluso relató posteriormente cómo había utilizado técnicas de respiración que había aprendido en yoga para sobrellevar las horas que permaneció atrapada y cómo pidió ayuda mediante código Morse.
Tras recibir atención en Mar del Plata, continuó su recuperación en Balcarce. Sin embargo, el 28 de noviembre de 2024, casi un mes después de la tragedia, falleció luego de sufrir una descompensación. Tenía 79 años. De esta manera, el matrimonio balcarceño quedó definitivamente unido a una tragedia que conmocionó a toda la Costa Atlántica y que dejó un total de nueve víctimas fatales.
UNA INVESTIGACIÓN QUE CONTINÚA
El expediente busca determinar qué responsabilidades tuvieron las distintas personas relacionadas con las obras que se realizaban en el edificio y si existieron incumplimientos o decisiones que pudieron contribuir al colapso.
La nueva etapa contempla una ampliación del peritaje oficial, una medida considerada relevante para avanzar en la determinación de las causas técnicas del derrumbe.
La abogada que representa a familiares de las víctimas, Graciela Bravo, destacó el avance y reclamó que el proceso continúe con celeridad para esclarecer lo ocurrido.
La tragedia del Dubrovnik había comenzado con el colapso de una estructura que se encontraba en remodelación y desencadenó un amplio operativo de rescate, con la participación de bomberos y equipos especializados de distintas localidades. Con el paso de las horas y los días fueron encontrados los cuerpos de las personas que permanecían atrapadas bajo los escombros.
Entre las víctimas estuvieron, además de Ciocchini, María Rosa Stefanic, antigua propietaria del hotel; su sobrino Nahuel Stefanic; Dana Desimone, pareja de Nahuel; los trabajadores Javier Fabián Gutiérrez, Ezequiel Matu, Mariano Troiano y Matías Chapsman.
Para Balcarce, la tragedia tuvo desde el comienzo un rostro cercano: el de un matrimonio de vecinos que había viajado a Villa Gesell y que terminó convirtiéndose en parte de una de las tragedias edilicias más graves de los últimos años en la Costa Atlántica.
