"Nacho" Melucci: la radio recupera terreno perdido

"Nacho" Melucci: la radio recupera  terreno perdido

La casi "prisión domiciliaria" a la que nos ha condenado el Coronavirus ha generado un cambio fundamental en la vida de todo el mundo. Muchos hábitos fueron dejados de lado, mientras otras tantas costumbres que habían quedado -para algunos- casi en el olvido resurgieron con una fuerza sorprendente.

Esos cambios llevaron al distanciamiento social y a la necesidad de buscar la manera de tener cerca (sin peligro de contagio) a alguien que nos escuche y nos invite, porqué no, al diálogo en la distancia.

Y en ese nicho entra la radio. Puntualmente la radio AM, que, pese a los cambios monstruosos que permanentemente nos presentan los adelantos tecnológicos, es esa fiel compañera de siempre, esa de la que como los buenos amigos, a veces podemos distanciarnos pero cuando más los -nos- necesitamos, siempre están.

Hoy la radio volvió a posicionarse en un lugar de privilegio, relegando a la TV de aire a un segundo plano y sumando día a día nuevos adeptos.

El Diario dialogó con uno de los grandes referentes de la radiofonía de la zona, nuestro coterráneo Ignacio "Nacho" Melucci, quien, desde su programa "Región Atlántica" (LU6) juega un rol fundamental en el acercamiento y el diálogo permanente con una vasta audiencia, especialmente de pequeños poblados o de sectores rurales. Gente que en sus soledades tiene el acompañamiento de ese amigo inseparable e incondicional, la radio.

El objetivo de la charla fue conocer qué lectura hace de lo que está sucediendo en este renacer del romance de la gente con la radio a partir de los cambios generados por la cuarentena,

"Hay cada vez más gente que escucha radio. Es notable, desde el primer día de la cuarentena, notamos que la gente se ha volcado mucho más a escuchar la radio AM y sobre todo las radios históricas porque tienen una programación en vivo y tienen información confiable frente a muchas noticias falsas que circulaban especialmente en el primer tiempo de la cuarentena", sostuvo Melucci resaltando que hay mucha más gente que se volcó a la radio como entretenimiento ya que "la televisión de aire en este momento no ofrece mucho y satura de información sobre el mismo tema, sobreinformando, mientras la radio tiene musicalización, entretiene y por sobre todo, tiene la participación del oyente en vivo". Esos fueron los factores fundamentales por los que ese medio incrementó su audiencia.

TIEMPO Y LUGARES REMOTOS

Con respecto a la gente de campo, con la que tiene un "feeling" especial, entiende el conductor que se da una situación particular ya que "la gente no sale del campo si no es imprescindible; ahí tiene condiciones de libertad que no tiene en el pueblo. Hay un aislamiento por naturaleza y la radio le permite estar al tanto de lo que pasa acercándolos a lo que es información y servicios (en su caso para el sector agropecuario) que para la gente que vive y trabaja en el campo es de vital importancia.

"La gente está confiando más que antes de la cuarentena en la radio" afirmó.

Dentro de su labor radiofónica, en su programa dominical, Melucci convoca a su audiencia a viajar a pueblos y lugares principalmente del sudeste bonaerense y remontarse a legendarios tiempos de esplendor de muchos de ellos, algunos hoy desaparecidos.

La respuesta de la audiencia es desde hace mucho sorprendente y ahora, en medio de la cuarentena se ha visto acrecentada de manera significativa, según lo manifiesta entendiendo que "esta situación, aparte del encierro genera algo de tristeza por la nostalgia de no ver a los seres queridos y demás, y los tiempos idos siempre aportan un poco de alegría. Ante el hecho de no poder salir, de no poder viajar, de no poder hacer nada de lo que uno tiene como normal en tiempos de libertad, ahora cuando uno aporta algo de este estilo desde la imaginación, funciona mucho más . Si no se puede viajar físicamente se pude viajar al menos por radio con el relato de los oyentes o de algún historiador o vecino que conozca de un pueblo, un paraje o un lugar determinado y su gente".

Son dentro de su programa un clásico las evocaciones (ahora virtuales) de aniversarios de pueblos, o de lugares emblemáticos.

"Al no poder viajar, la radio hace que la gente se imagine estar en otro lugar.

Eso no solo suma audiencia sino que es un aporte a la memoria, a la nostalgia , a la imaginación.", puntualizó.

CONTRARRESTAR EL HARTAZGO

Al preguntarle si considera que la gente está saturada de información sobre la pandemia y necesita un respiro, que es el que le brinda la radio, respondió que "efectivamente, ese respiro lo da la radio, desde el primer momento, siempre según el manejo de los programas. En mi caso al menos en el programa la parte informativa tiene que estar pero tiene que ser en capítulos reducidos, mínimos. Ya hay una sobrecarga demasiado grande desde el teléfono, la televisión y las redes sociales Nosotros no tenemos que insistir tanto. Con que vayamos actualizando lo inmediato es suficiente, el resto es ofrecer otra cosa, otro tipo de contenidos".

"Se trata de evitar todo eso, informar sí, pero sumar la música, el entretenimiento, que nos saquen del tema porque no solo hay una sobrecarga informativa sino que ya después de setenta días empieza a notarse el hartazgo. En un momento la frasecita 'quedate en casa' era muy repetitiva, la gente llamaba y la decía como un casette, hoy ya no. Hoy ya preguntan que pueden hacer para no estar encerrados. La audiencia de radio tiene gente joven , muchos de ellos que están trabajando por lo que de algún modo zafan, como nosotros que estamos en una actividad exceptuada pero hay muchos abuelos que quieren ver a sus nietos y ya toman esto con hartazgo, más la mescolanza política que pueda tener desde otro punto de vista, así que ya empieza a generar otras sensaciones la cuarentena o el aislamiento que no estaban en un primer momento…otros sentimientos. Ya no hay tantas ganas de quedarse adentro.

PUNTO DE INFLEXIÓN

Se habla mucho de que el Coronavirus marca un punto de inflexión en la vida del mundo. Y ese quiebre parecería alcanzar a la radio, para bien, ya que este acercamiento que mucha gente está teniendo a este medio podría transformarse en una revalorización del mismo.

Así lo entiende Melucci quien afirma que sostener en el tiempo ese cambio que se está dando "depende de cómo lo capitalice cada emisora en particular".

"Una cosa es la generalización y otra la particularización. En este caso de la radio AM va a haber una mayor confiabilidad y lo ha venido demostrando durante todo este tiempo de aislamiento al volver a estar a la altura de las circunstancias. La gente se va a quedar enganchada ahí, sobre todo dado que en la televisión no hay ofertas interesantes y en especial en la programación nocturna. Hoy existe Netflix, todo lo que es "on demand" que funcionan bárbaro como You Tube y las redes, pero lo que son medios audiovisuales que le den una respuesta a la gente o que el oyente se pueda escuchar con su nombre y con su mensaje que es algo que le gusta mucho a la gente, eso solo lo permite la radio. Desde ese punto de vista creo que hay una recuperación de audiencia notable, ahora lo que hace falta es que las radios en particular y dependiendo de la visión de cada empresa, sepan capitalizar esto por qué en definitiva las radios, todas, salvo honrosas excepciones venían de una situación critica desde el punto de vista económico. Hoy cualquier emisora de AM es casi inviable, salvo algunos casos en los que se han sabido administrar mejor que otros o que han tenido una estrategia muy asociada a los nuevos tiempos y las nuevas tecnologías. Si no se capitaliza eso en programaciones adaptadas a las necesidades de la audiencia ahora y la que vendrá después, lamentablemente la radio se pierde una oportunidad. Hoy por hoy por ejemplo la radio nuestra tuvo que renovar su programación y creo que desde ese punto de vista ofreciendo productos jóvenes, pero siempre adaptados a las necesidades de la gente va por un buen camino, pero siempre capitalizando esto que por fuerza mayor logró la radio. Nosotros tenemos el caso de Radio Balcarce que hoy está cerrada, pero de estar abierta hubiese tenido una oportunidad enorme para reafirmarla".