Falleció Aldo Salari, un referente en la historia futbolística de Ferroviarios
A los 78 años de edad falleció este martes Aldo Santiago Salari y con su partida nos dejó uno de los futbolistas más destacados de nuestra ciudad en las décadas del ’60 y ’70, con relevantes actuaciones principalmente en Ferroviarios, pero también defendiendo en muchas ocasiones los colores de la selección balcarceña en el recordado Torneo Argentino “Beccar Varela”.
Hijo de padre ferroviario, Aldo Salari llegó a Balcarce siendo un niño, procedente de Bahía Blanca, tras un paso por Mar del Plata. Y obviamente su familia se radicó en las proximidades de la estación del ferrocarril. Allí comenzaba a nacer el estrecho vínculo que a lo largo de toda su vida se iba a forjar entre Salari y el Club Ferroviarios. Primero los partidos en las canchas del barrio, junto a otros niños que como él con el paso de los años iban a dejar huella en el club de la avenida Del Valle.
Comenzando la década del ’60 se sumó a las divisiones inferiores de Ferroviarios y ya desde esos inicios comenzó a mostrar sus aptitudes en el manejo de la pelota. Con buenas actuaciones en 5ª y en 4ª se llega a producir su debut en primera división en 1967, compartiendo ese arranque en el primer equipo con otro jugador que haría historia: Alejandro Mascareño. En ese equipo “Cucho” era el “10” y Aldo Salari con la camisea 11 jugaba como cuarto volante.
PRIMER TITULO
En 1968 asume como director técnico Abel “Pirucho” Elizalde, quien suma al plantel jugadores con mayor experiencia como “Oreja” Orellano, Castrillo, el “Zurdo” García, Oyharegui, con Alberto Jauregui como arquero titular complementado con juveniles como Daniel Fernández, Contardi, “Fofi” Ambatese, el propio Salari. Tras una gran campaña el equipo alcanzó el campeonato.
En 1969 el torneo local se jugó en dos zonas, Ferroviarios con Salari en ese equipo pierde en semifinales y es El Riojano el campeón.
HACIA NAPALEOFU
El destino futbolístico de Aldo Salari cambia en 1970, cuando decide emigrar a Defensores de Napaleofú, equipo que militaba en la Liga de Tandil. Permanece allí esa temporada y también lo hace en 1971, con un equipo reforzado con otras figuras del fútbol balcarceño, como Rogelio Ledesma, Miguel Angel Del Rosso, Rubén Viglianchino y Oscar Alvarez. Hacen un gran torneo, eran los punteros en las posiciones, pero el certamen quedó suspendido antes de las definiciones.
RETORNO Y MAS TITULOS
Luego de ese paso por Napaleofú, en 1972 retorna a Ferroviarios y el equipo logra los títulos de ese año y de 1973, teniendo precisamente a Salari como uno de sus baluartes de tres cuartos de cancha hacia adelante.
En 1975 se produce la llegada de Néstor Valencia como técnico del plantel superior y Ferroviarios ratifica el potencial futbolístico de esos momentos para coronarse campeón en 1975 y 1976.
Aldo Salari continuó jugando en Ferroviarios, pero ya sin poder repetir otro logro, produciéndose su retiro en la temporada de 1980, dejando a su paso un largo y exitoso recorrido en la institución que lo vio crecer y en la cual con sus cualidades deportivas , pero más aún con su hombría de bien, su bondad y su carácter jovial, se ganó un lugar que perdurará en el tiempo.
EN LA SELECCIÓN
También sus aptitudes lo llevaron a formar parte durante varios años de los planteles de la selección balcarceña, jugando en el recordado Torneo Argentino “Beccar Varela” y además tuvo la posibilidad de enfrentar a equipos de primera división cuando en la temporada de verano hacían los trabajos previos a los campeonatos en Mar del Plata y en más de una ocasión animaron amistosos en el estadio “General Balcarce” ante el combinado local. Además, en 1975 integró el equipo de Ferroviarios que jugó un Torneo Regional, del que participaron equipos de distintas ligas de la zona.
RECIENTE AGASAJO
A pesar de que su estado de salud no era el óptimo, Aldo Salari se pudo reencontrar con muchos de sus excompañeros y con jugadores de otras épocas en el marco del agasajo que la dirigencia de Ferroviarios llevó adelante recientemente en un almuerzo de camaradería que se llevó a cabo en la sede de la entidad. Fue sin dudas un fuerte aporte anímico para alguien que no la estaba pasando bien, pero que pudo revivir momentos y gratos recuerdos en su paso por el fútbol.
RACING, SU OTRA PASION
Además de los colores de Ferroviarios, Aldo Salari tenía otra pasión que era su amor por Racing Club de Avellaneda, que transmitió a su hijo Santiago y también a algunos de sus nietos. Vivía con mucha atracción todas las presentaciones de la “Academia”.
Los restos de Aldo Salari fueron inhumados en la tarde de ayer en el cementerio Parque de la Sierra y hasta la última morada fueron acompañados sus familiares, en medio de una profunda congoja.
