En Balcarce ya se registraron 44 retiros voluntarios en el INTA y advierten sobre un “desmantelamiento” del organismo
El proceso de retiros voluntarios impulsado en el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) continúa generando preocupación entre los trabajadores del organismo. En Balcarce, uno de los centros de investigación agropecuaria más importantes del país, ya se contabilizan 44 adhesiones al programa, según confirmó a El Diario el secretario adjunto del Secretariado Nacional de APINTA, Leandro Cambareri.
El dirigente gremial señaló que el plazo para adherirse a la medida finalizará este miércoles y advirtió sobre las consecuencias que tendrá la reducción de personal en distintas áreas del organismo.
“A la fecha van 44 retiros en Balcarce. Hay un desmantelamiento tremendo de lo que están haciendo. Estamos hablando de casi un 20% de los técnicos que hay en el INTA”, afirmó Cambareri.
La situación local se enmarca en un proceso de reducción de personal que alcanza a todo el país. Según indicó el referente sindical, desde la llegada de la actual administración nacional ya se perdieron cerca de 2.000 puestos de trabajo dentro del organismo, contabilizando jubilaciones, retiros voluntarios y renuncias.
PERSONAL ALTAMENTE ESPECIALIZADO
Uno de los principales cuestionamientos planteados por APINTA tiene que ver con la imposibilidad de reemplazar rápidamente a los profesionales que dejan sus cargos.
“Hay lugares que van a tener una baja tremenda. Hay sectores que van a quedar muy complicados para seguir funcionando porque se van los técnicos y no se pueden reemplazar”, sostuvo.
Cambareri remarcó que se trata de recursos humanos altamente capacitados, cuya formación demanda años de estudio, experiencia y especialización.
“Son trabajos muy específicos que llevan años de preparación, con un nivel académico muy grande y especializaciones. No es personal que pueda ser reemplazado de un día para otro”, explicó.
UN ESCENARIO QUE GENERA INCERTIDUMBRE
La situación genera especial preocupación en la Unidad Integrada Balcarce, donde funcionan centros de investigación, laboratorios y programas vinculados al desarrollo agropecuario, la producción de alimentos y la transferencia tecnológica hacia el sector productivo.
Desde el gremio sostienen que la disminución de personal podría afectar la capacidad operativa del organismo y el desarrollo de investigaciones estratégicas para la producción agropecuaria nacional.
En los últimos meses, trabajadores y representantes sindicales han expresado reiteradamente su rechazo a las medidas de ajuste implementadas sobre el INTA, al considerar que ponen en riesgo líneas de investigación, programas de extensión y servicios técnicos que se brindan a productores de todo el país.
Mientras el período para adherir a los retiros voluntarios ingresa en su etapa final, la preocupación crece en Balcarce, donde el impacto de las bajas ya comienza a sentirse en una de las instituciones científicas y tecnológicas más emblemáticas del distrito.
