El oficialismo aprobó la Rendición de Cuentas en medio de fuertes cruces por salud, asistencia social y caminos rurales
El tratamiento de la Rendición de Cuentas 2025 volvió a convertir al recinto del Concejo Deliberante en escenario de un debate intenso. Durante la quinta sesión ordinaria, el oficialismo logró aprobar por mayoría el balance económico del Ejecutivo municipal y del Hospital Subzonal, aunque la discusión estuvo atravesada por fuertes cuestionamientos opositores sobre la utilización de recursos, la planificación de gobierno y la situación de áreas sensibles como Desarrollo Social y los caminos rurales.
Tras casi una hora de exposiciones, cruces y respuestas, la iniciativa impulsada por el Departamento Ejecutivo fue aprobada con 9 votos afirmativos, 5 abstenciones y 3 votos negativos. De esta manera, el gobierno encabezado por el intendente Esteban Reino consiguió cerrar administrativamente el ejercicio 2025, aunque el expediente todavía deberá ser auditado por el Tribunal de Cuentas de la Provincia de Buenos Aires.
Desde el oficialismo defendieron una gestión que —según remarcaron— debió atravesar “uno de los contextos económicos más difíciles de los últimos años”, con inflación, aumento de costos y caída de previsiones presupuestarias. Desde la oposición, en cambio, hablaron de “falta de planificación”, “subejecución” y “desconexión con la realidad de los vecinos”.
LA DEFENSA OFICIALISTA: “LAS PRIORIDADES ESTUVIERON CLARAS”
El encargado de abrir el debate fue el concejal Lucio Paciaroni, integrante del bloque oficialista “Somos”, quien actuó como miembro informante del expediente. En su intervención, el edil sostuvo que la rendición debía analizarse dentro de un contexto económico complejo, marcado por un proceso inflacionario muy superior al previsto cuando se confeccionó el presupuesto.
“Fue un año particularmente complejo desde lo económico y desde lo social”, expresó Paciaroni, al tiempo que recordó que el presupuesto había sido elaborado con una inflación proyectada del 18,3%, aunque finalmente algunos períodos alcanzaron cifras cercanas al 31,5%.
“Pese a todo eso, se pudo seguir trabajando; obviamente hubo que realizar ajustes y reorganizar partidas”, indicó. El oficialismo puso especial énfasis en la inversión destinada al sistema de salud, al que definió como la principal prioridad política de la gestión municipal. Según detalló Paciaroni, el 44% del presupuesto total del municipio fue destinado al área sanitaria.
En el caso puntual del Hospital Subzonal, explicó que el presupuesto original había sido de 19.600 millones de pesos, aunque la ejecución final terminó superando los 22.268 millones, es decir, un incremento del 13,6%.
Dentro de ese esquema, mencionó aumentos salariales, la compra de insumos médicos —que registraron subas de hasta el 500%— y distintas obras de infraestructura, entre ellas la continuidad de trabajos en el segundo piso y la nueva guardia pediátrica.
A la defensa oficial también se sumaron los concejales Gonzalo Scioli y Javier Spinelli, quienes reivindicaron la “transparencia” de la administración municipal y remarcaron que Balcarce volvió a obtener la máxima calificación en el índice de transparencia fiscal elaborado por la ASAP. “Todo esto se hizo manteniendo estándares muy altos de transparencia”, sostuvo Paciaroni sobre el cierre de su exposición.
LA OPOSICIÓN CUESTIONÓ LA EJECUCIÓN Y EL MANEJO DE PARTIDAS
Las críticas comenzaron rápidamente desde las bancadas opositoras, que trazaron una lectura completamente distinta sobre la utilización de los recursos públicos. Uno de los primeros cuestionamientos estuvo vinculado a la diferencia entre partidas afectadas y gastos efectivamente ejecutados. Desde la oposición remarcaron que, pese al contexto de crisis económica y social, hubo programas que no alcanzaron las metas previstas originalmente.
En ese sentido, el concejal del Partido Justicialista, Javier Menonne, cuestionó la falta de ejecución en partidas sensibles como la asistencia a familias vulnerables y obras de infraestructura básica. También remarcó que el municipio habría asistido a menos familias de las proyectadas en distintas políticas de contención social, además de dejar fondos sin utilizar en algunos servicios esenciales.
“Si el dinero estaba afectado al gasto, no entendemos por qué no se aplicó en quienes más lo necesitaban”, señalaron durante el debate desde las bancadas opositoras. Otro de los planteos más fuertes estuvo relacionado con la existencia de gastos extrapresupuestarios por más de 3.500 millones de pesos, una observación técnica que despertó preocupación en algunos sectores opositores.
Por su parte, el concejal Gabriel Petruccelli planteó una postura matizada al votar negativamente la rendición general debido a gastos extrapresupuestarios —que según su análisis excedieron en un 22% lo pautado—, aunque acompañó positivamente la partida correspondiente al Hospital Subzonal.
Sin embargo, incluso dentro de las críticas hubo diferencias. Algunos concejales reconocieron el impacto del aumento de costos en el área sanitaria y acompañaron específicamente la rendición correspondiente al Hospital, aunque marcaron reparos sobre la administración de recursos humanos y los salarios de ciertos cargos jerárquicos.
En ese marco, se cuestionó la presencia de directivos provenientes de Mar del Plata que —según denunciaron— cumplen funciones limitadas dentro del distrito mientras perciben altos salarios. “Es inadmisible que quienes deben poner la cara en la emergencia sean desconocidos para el pueblo”, dispararon desde una de las bancas opositoras.
DESARROLLO SOCIAL, UNO DE LOS EJES MÁS CALIENTES
Uno de los momentos más tensos de la sesión se produjo cuando varios concejales opositores apuntaron directamente contra la Secretaría de Desarrollo Social y la redacción de la memoria descriptiva incluida en la rendición.
La concejal Sol Di Gerónimo, de Fuerza Patria, anunció que se abstendría de la votación argumentando que no había participado del tratamiento del presupuesto original, ya que asumió en diciembre de 2025. No obstante, dejó fuertes críticas sobre distintos aspectos del expediente.
“No corresponde que haga un análisis crítico, ni rechace ni apruebe esta rendición”, explicó inicialmente, aunque luego aclaró que en futuras rendiciones realizará un análisis “detallado” de cada partida. Di Gerónimo cuestionó especialmente la falta de actualización de la memoria descriptiva presentada por el área social.
“La Secretaría de Desarrollo Social habla de asistencia alimentaria ‘por la pandemia’. ¡La pandemia pasó hace seis años! Es vergonzoso que no pueda reflejar qué asistencia económica dio a las familias vulnerables”, sostuvo.
Además, relató situaciones concretas de vecinos que no habrían recibido respuestas ante emergencias habitacionales. “Personalmente he llamado para pedir una chapa para una familia a la que se le había incendiado la casa y no la tenían”, afirmó. Las críticas también incluyeron cuestionamientos a la dependencia de recursos enviados desde la Provincia de Buenos Aires para sostener programas alimentarios y de asistencia.
LOS CAMINOS RURALES VOLVIERON AL CENTRO DEL DEBATE
El estado de los caminos rurales volvió a aparecer como uno de los puntos más sensibles de la discusión política local. Durante las intervenciones opositoras se recordó el malestar expresado meses atrás por productores agropecuarios y vecinos de zonas rurales, quienes habían reclamado mejoras urgentes en la red vial.
Los cuestionamientos apuntaron principalmente a la falta de planificación estratégica y a la ausencia de respuestas concretas pese a los recursos invertidos. “Hace ocho años están los caminos en el mismo estado. Incluso con más recursos, con más plata y con más maquinaria”, remarcaron desde la oposición.
También se advirtió sobre las consecuencias directas que el deterioro de los caminos genera en la producción agropecuaria, el traslado de estudiantes y el acceso a escuelas rurales. En la misma línea, el concejal Ignacio Capeccio, de La Libertad Avanza, anunció la abstención de su bloque y cuestionó duramente la elaboración del expediente.
“Uno piensa si le faltan el respeto a la idoneidad de quienes estamos en el Concejo”, expresó. “El presupuesto es la expresión monetaria de un plan. A veces me pregunto si existe tal plan en las distintas áreas”, agregó.
CRUCES POR TRANSPARENCIA Y CIERRE DE LA VOTACIÓN
Otro de los intercambios se produjo luego de que el oficialismo destacara la calificación obtenida por el municipio en el ranking de transparencia fiscal de ASAP. El concejal Enrique Guillén, de La Libertad Avanza, relativizó ese reconocimiento al señalar que se trata de “una asociación privada a la que los municipios le pagan una membresía”.
“La única opinión sobre transparencia que es válida es la del Tribunal de Cuentas”, afirmó. Sobre el cierre de la sesión, la discusión derivó además en la situación de la Escuela 502 y la falta de gas en el establecimiento, tema por el cual el oficialismo aseguró que habría una solución en las siguientes 24 horas.
Finalmente, con el acompañamiento de la bancada oficialista y pese a las abstenciones y votos negativos de la oposición, la Rendición de Cuentas quedó aprobada.
Así, el Ejecutivo logró validar políticamente su administración económica del 2025, aunque el debate dejó nuevamente al descubierto las profundas diferencias entre oficialismo y oposición respecto del rumbo de la gestión local y las prioridades del gasto público.
