El scoutismo, una experiencia que cambia vidas y ayuda a los jóvenes a encontrar su lugar

El scoutismo, una experiencia que cambia vidas y ayuda a los jóvenes a encontrar su lugar

Con la llegada de un nuevo ciclo, el Grupo Scout "Cruz del Sur" se prepara para retomar las actividades en su sede del predio del Prado Español, ubicado en calle 16 entre 103 y 105. Allí, cada sábado por la tarde, niños y jóvenes se reúnen para compartir juegos, aprender valores y desarrollar actividades vinculadas con la naturaleza y el trabajo comunitario.

En diálogo con El Diario, la educadora Yanina Burgos explicó que, si bien las actividades con los chicos comienzan este fin de semana, el equipo adulto viene trabajando desde hace tiempo en la organización del año. "Nosotros nos estuvimos juntando durante el último mes para planificar todo el calendario, pensar objetivos y organizar las actividades", señaló.

El inicio formal será este sábado a las 14.30 y se extenderá hasta las 17:30. La convocatoria está abierta a chicos desde los 7 años que quieran conocer la propuesta y sumarse a la experiencia scout.

El grupo funciona con distintas ramas según la edad de los participantes. Actualmente cuentan con cuatro: manada, unidad, caminantes y rover. La rama de castores -destinada a los más pequeños- no está funcionando por el momento debido a cuestiones de infraestructura y a la necesidad de contar con más adultos responsables.

"Esa rama requiere más educadores y además un baño adaptado para chicos muy pequeños, algo que todavía no tenemos. Por eso decidimos concentrarnos en las ramas que sí podemos sostener", explicó Burgos.

APRENDER JUGANDO Y COMPARTIR CON OTROS

La rama más chica activa en el grupo es la manada, destinada a niños de entre 7 y 10 años aproximadamente. Allí, el eje de las actividades está puesto en el juego, el descubrimiento de la naturaleza y el aprendizaje de valores básicos como el compañerismo y el respeto.

"En esa etapa los chicos aprenden mucho a trabajar con otros. Se trata de sociabilizar, de descubrir el entorno y también de empezar a dejar un poco el celular para conectarse con lo que pasa afuera", explicó la educadora.

En la siguiente etapa, la unidad scout -integrada por chicos de entre 11 y 14 años- el trabajo se organiza en patrullas pequeñas de cinco o seis integrantes. Allí comienza a consolidarse un sentido de pertenencia más fuerte hacia el grupo.

"Es la edad en la que empiezan la secundaria y también se abren otras posibilidades de salir con amigos. Entonces aparece la elección: seguir participando o no. Pero cuando el chico se engancha con el grupo, suele continuar durante muchos años", sostuvo Burgos.

El movimiento scout, explican desde el grupo, ofrece un espacio distinto al de otras actividades habituales. No es un club deportivo ni una institución escolar, sino un ámbito donde se promueven valores, autonomía y convivencia.

"Nosotros practicamos valores: el respeto por el otro, la independencia, el trabajo en equipo. Buscamos que el chico tenga herramientas para manejarse en distintas situaciones de la vida", remarcó.

En ese sentido, Burgos destacó que el grupo funciona como una especie de segunda familia para muchos jóvenes. "Es un lugar donde se sienten seguros, donde pueden expresarse y donde encuentran amigos con intereses similares", dijo.

UNA EXPERIENCIA QUE TRANSFORMA

Durante la charla también participó Ambar "Tami" Ollero, integrante de la rama rover, la etapa final dentro del movimiento scout. La joven contó que se sumó al grupo hace unos años, cuando ya era adolescente, y que con el tiempo fue pasando por distintas ramas hasta llegar a la actual.

"Empecé hace unos tres años, en caminantes, y hace poco pasé a rover, que es la última etapa", explicó. En ese recorrido, dijo, fue descubriendo un espacio de pertenencia y aprendizaje que marcó su vida. "El grupo scout te da experiencias que no encontrás en otros lugares. Aprendés a convivir, a trabajar con otros, a resolver cosas por tu cuenta", expresó.

Además, destacó la importancia del vínculo entre los miembros del grupo, donde los mayores acompañan y sirven de ejemplo para los más chicos. "Siempre se dice que el mayor cuida al menor. Los más chicos miran mucho a los grandes, ven cómo hacen las cosas y aprenden de eso", comentó.

En ese proceso también se desarrollan habilidades prácticas que forman parte de la vida en campamento: cocinar, organizar tareas o resolver problemas cotidianos. "Cuando sos chico a veces las cosas no salen bien, se quema la comida o algo sale mal. Pero después vas aprendiendo y cuando llegás a rover ya tenés muchas herramientas", agregó Burgos.

UN ESPACIO PARA ENCONTRAR UN LUGAR PROPIO

Más allá de las actividades recreativas, desde el grupo destacan que el movimiento scout busca acompañar el crecimiento personal de cada integrante. "Hay chicos que quizás no encuentran su lugar en otros ámbitos, que no se sienten identificados con el fútbol o con otras actividades. El grupo scout muchas veces se convierte en ese espacio donde sí encajan", explicó Burgos.

El objetivo para este año es continuar fortaleciendo el grupo y sumar nuevos integrantes. Actualmente participan entre 45 y 50 chicos y jóvenes, aunque el sueño es poder alcanzar una cifra mayor. "Nuestro objetivo sería llegar a 80 o 100 chicos, que es la capacidad que tenemos según las ramas", señaló.

LA AVENTURA, LOS CAMPAMENTOS Y EL ENCUENTRO CON SCOUTS DE TODO EL PAÍS

Otro de los momentos que marcó la experiencia reciente del grupo fue la participación en el Rover Moot, el campamento nacional de rovers realizado el año pasado en Necochea, que reunió a miles de jóvenes scouts de distintos puntos del país.

Según relató Burgos, la propuesta combinó servicio comunitario con actividades de aventura y formación. "No fue solamente ir a trabajar todos los días. También hubo momentos de aventura, juegos y talleres donde cada uno podía elegir qué aprender", explicó.

Durante el encuentro los participantes realizaron experiencias como vivacs -refugios improvisados para dormir al aire libre- que debían armar con lonas y materiales simples, tal como practican en las actividades del grupo. En el caso de la delegación de Balcarce, incluso tuvieron que afrontar una noche de lluvia que obligó a evacuar el refugio.

Además, hubo actividades de aventura como rappel, tirolesa y distintos juegos al aire libre, junto con talleres de temáticas muy variadas. "Había de todo: carpintería, cerrajería, encuadernación, literatura, folklore, baile, narración, escritura. Cada rover podía elegir el que quería", recordó.

El campamento duró alrededor de ocho días, aunque el grupo de Balcarce permaneció diez en total debido a la organización previa y posterior del viaje. Para los jóvenes, la experiencia también significó conocer gente de todo el país. "Había más de cinco mil scouts. Los chicos hicieron muchos amigos y contactos", contó Burgos.

El encuentro se desarrolló en el campo scout de Necochea, un predio preparado especialmente para eventos de gran escala, donde se montan duchas, baños y otras estructuras para recibir a miles de participantes.

CUANDO EL SCOUTISMO CAMBIA UNA VIDA

Durante la charla, Ambar "Tami" Ollero compartió su experiencia personal dentro del grupo y cómo el movimiento scout influyó profundamente en su vida. La joven contó que comenzó a participar a los 15 años, luego de enterarse de la existencia del grupo a través de una amiga. Con el tiempo, descubrió que ese espacio le permitió superar dificultades personales.

"Tengo diagnóstico de ansiedad social, así que siempre me costó presentarme ante otras personas o hablar con gente nueva. El grupo scout me ayudó muchísimo a desarrollar confianLa educadora Yanina Burgos y la scout de la rama rover Ambar "Tami" Ollero visitaron la redacción de El Diario para contar cómo será el comienzo de las actividades 2026. Campamentos, juegos al aire libre, trabajo en equipo y experiencias solidarias forman parte de una propuesta que busca que más chicos se acerquen al movimiento scout. Las actividades comienzan mañana a las 14:30 en el predio del Prado Español.

COMIENZO DE UN NUEVO AÑO

Con la llegada de un nuevo ciclo, el Grupo Scout "Cruz del Sur" se prepara para retomar las actividades en su sede del predio del Prado Español, ubicado en calle 16 entre 103 y 105. Allí, cada sábado por la tarde, niños y jóvenes se reúnen para compartir juegos, aprender valores y desarrollar actividades vinculadas con la naturaleza y el trabajo comunitario.

En diálogo con El Diario, la educadora Yanina Burgos explicó que, si bien las actividades con los chicos comienzan este fin de semana, el equipo adulto viene trabajando desde hace tiempo en la organización del año. "Nosotros nos estuvimos juntando durante el último mes para planificar todo el calendario, pensar objetivos y organizar las actividades", señaló.

El inicio formal será este sábado a las 14.30 y se extenderá hasta las 17:30. La convocatoria está abierta a chicos desde los 7 años que quieran conocer la propuesta y sumarse a la experiencia scout.

El grupo funciona con distintas ramas según la edad de los participantes. Actualmente cuentan con cuatro: manada, unidad, caminantes y rover. La rama de castores -destinada a los más pequeños- no está funcionando por el momento debido a cuestiones de infraestructura y a la necesidad de contar con más adultos responsables.

"Esa rama requiere más educadores y además un baño adaptado para chicos muy pequeños, algo que todavía no tenemos. Por eso decidimos concentrarnos en las ramas que sí podemos sostener", explicó Burgos.

APRENDER JUGANDO Y COMPARTIR CON OTROS

La rama más chica activa en el grupo es la manada, destinada a niños de entre 7 y 10 años aproximadamente. Allí, el eje de las actividades está puesto en el juego, el descubrimiento de la naturaleza y el aprendizaje de valores básicos como el compañerismo y el respeto.

"En esa etapa los chicos aprenden mucho a trabajar con otros. Se trata de sociabilizar, de descubrir el entorno y también de empezar a dejar un poco el celular para conectarse con lo que pasa afuera", explicó la educadora.

En la siguiente etapa, la unidad scout -integrada por chicos de entre 11 y 14 años- el trabajo se organiza en patrullas pequeñas de cinco o seis integrantes. Allí comienza a consolidarse un sentido de pertenencia más fuerte hacia el grupo.

"Es la edad en la que empiezan la secundaria y también se abren otras posibilidades de salir con amigos. Entonces aparece la elección: seguir participando o no. Pero cuando el chico se engancha con el grupo, suele continuar durante muchos años", sostuvo Burgos.

El movimiento scout, explican desde el grupo, ofrece un espacio distinto al de otras actividades habituales. No es un club deportivo ni una institución escolar, sino un ámbito donde se promueven valores, autonomía y convivencia.

"Nosotros practicamos valores: el respeto por el otro, la independencia, el trabajo en equipo. Buscamos que el chico tenga herramientas para manejarse en distintas situaciones de la vida", remarcó.

En ese sentido, Burgos destacó que el grupo funciona como una especie de segunda familia para muchos jóvenes. "Es un lugar donde se sienten seguros, donde pueden expresarse y donde encuentran amigos con intereses similares", dijo.

UNA EXPERIENCIA QUE TRANSFORMA

Durante la charla también participó Ambar "Tami" Ollero, integrante de la rama rover, la etapa final dentro del movimiento scout. La joven contó que se sumó al grupo hace unos años, cuando ya era adolescente, y que con el tiempo fue pasando por distintas ramas hasta llegar a la actual.

"Empecé hace unos tres años, en caminantes, y hace poco pasé a rover, que es la última etapa", explicó. En ese recorrido, dijo, fue descubriendo un espacio de pertenencia y aprendizaje que marcó su vida. "El grupo scout te da experiencias que no encontrás en otros lugares. Aprendés a convivir, a trabajar con otros, a resolver cosas por tu cuenta", expresó.

Además, destacó la importancia del vínculo entre los miembros del grupo, donde los mayores acompañan y sirven de ejemplo para los más chicos. "Siempre se dice que el mayor cuida al menor. Los más chicos miran mucho a los grandes, ven cómo hacen las cosas y aprenden de eso", comentó.

En ese proceso también se desarrollan habilidades prácticas que forman parte de la vida en campamento: cocinar, organizar tareas o resolver problemas cotidianos. "Cuando sos chico a veces las cosas no salen bien, se quema la comida o algo sale mal. Pero después vas aprendiendo y cuando llegás a rover ya tenés muchas herramientas", agregó Burgos.

UN ESPACIO PARA ENCONTRAR UN LUGAR PROPIO

Más allá de las actividades recreativas, desde el grupo destacan que el movimiento scout busca acompañar el crecimiento personal de cada integrante. "Hay chicos que quizás no encuentran su lugar en otros ámbitos, que no se sienten identificados con el fútbol o con otras actividades. El grupo scout muchas veces se convierte en ese espacio donde sí encajan", explicó Burgos.

El objetivo para este año es continuar fortaleciendo el grupo y sumar nuevos integrantes. Actualmente participan entre 45 y 50 chicos y jóvenes, aunque el sueño es poder alcanzar una cifra mayor. "Nuestro objetivo sería llegar a 80 o 100 chicos, que es la capacidad que tenemos según las ramas", señaló.

Otro de los momentos que marcó la experiencia reciente del grupo fue la participación en el Rover Moot, el campamento nacional de rovers realizado el año pasado en Necochea, que reunió a miles de jóvenes scouts de distintos puntos del país.

Según relató Burgos, la propuesta combinó servicio comunitario con actividades de aventura y formación. "No fue solamente ir a trabajar todos los días. También hubo momentos de aventura, juegos y talleres donde cada uno podía elegir qué aprender", explicó.

Durante el encuentro los participantes realizaron experiencias como vivacs -refugios improvisados para dormir al aire libre- que debían armar con lonas y materiales simples, tal como practican en las actividades del grupo. En el caso de la delegación de Balcarce, incluso tuvieron que afrontar una noche de lluvia que obligó a evacuar el refugio.

Además, hubo actividades de aventura como rappel, tirolesa y distintos juegos al aire libre, junto con talleres de temáticas muy variadas. "Había de todo: carpintería, cerrajería, encuadernación, literatura, folklore, baile, narración, escritura. Cada rover podía elegir el que quería", recordó.

El campamento duró alrededor de ocho días, aunque el grupo de Balcarce permaneció diez en total debido a la organización previa y posterior del viaje. Para los jóvenes, la experiencia también significó conocer gente de todo el país. "Había más de cinco mil scouts. Los chicos hicieron muchos amigos y contactos", contó Burgos.

El encuentro se desarrolló en el campo scout de Necochea, un predio preparado especialmente para eventos de gran escala, donde se montan duchas, baños y otras estructuras para recibir a miles de participantes.

CUANDO EL SCOUTISMO CAMBIA UNA VIDA

Durante la charla, Ambar "Tami" Ollero compartió su experiencia personal dentro del grupo y cómo el movimiento scout influyó profundamente en su vida. La joven contó que comenzó a participar a los 15 años, luego de enterarse de la existencia del grupo a través de una amiga. Con el tiempo, descubrió que ese espacio le permitió superar dificultades personales.

"Tengo diagnóstico de ansiedad social, así que siempre me costó presentarme ante otras personas o hablar con gente nueva. El grupo scout me ayudó muchísimo a desarrollar confianza y a relacionarme mejor con los demás", relató.

Para ella, el movimiento scout significó una transformación importante en su forma de vincularse con el mundo. "Me hubiera encantado empezar de más chica, porque siento que me perdí muchas experiencias que me hubieran servido en ese momento", señaló.

Una de las anécdotas que recordó tiene que ver con uno de sus primeros fogones -las ceremonias que se realizan alrededor del fuego al finalizar un campamento- cuando debió participar de un sketch frente a todos. "Me largué a llorar, me dio un ataque de ansiedad y no lo pude hacer. Pero hoy puedo pararme, cantar, bailar o actuar delante de un montón de personas sin problema", contó.

UN ESPACIO PARA SALIR DE LA RUTINA Y APRENDER A CONVIVIR

Burgos también destacó que el movimiento scout ofrece algo que muchas veces falta en la vida cotidiana de los chicos: espacios de encuentro cara a cara y actividades al aire libre. "Hoy hay muchos chicos que pasan mucho tiempo dentro de su casa. Van del colegio a la casa y de la casa al colegio. Les cuesta sociabilizar o hablar frente a otros", explicó.

En ese sentido, valoró las actividades que implican jugar, compartir y convivir con otros chicos. "A mí me encanta ver a los chicos en la calle, andando en bicicleta o jugando en la plaza. Significa que están viviendo experiencias que los ayudan a crecer", dijo.

Según comentó, a lo largo de los años ha visto cómo chicos muy tímidos logran ganar seguridad y aprender a expresarse. "Hay chicos que al principio no dicen nada y con el tiempo terminan dando una charla frente a muchas personas o participando de actividades donde tienen que hablar y actuar", señaló.

CADA RAMA, UNA FORMA DISTINTA DE APRENDER

Uno de los aspectos que caracteriza al movimiento scout es que las actividades se adaptan a la edad y al proceso de crecimiento de cada grupo. En la manada, integrada por niños de entre 7 y 11 años, todo gira alrededor del juego y de un mundo simbólico inspirado en la selva y en las historias de lobos.

"Los chicos aprenden jugando. Se imaginan que son lobos que recorren la selva, que hacen amigos y descubren cosas nuevas", explicó Burgos. En la unidad scout, en cambio, aparece con más fuerza la aventura: campamentos, caminatas, construcción de refugios y trabajo en patrullas donde cada integrante cumple un rol específico.

"Cada patrulla tiene su cocinero, su encargado de agua, su leñador. Tienen que organizarse, cocinar, armar la carpa y resolver situaciones juntos", detalló. La etapa de caminantes introduce el trabajo en proyectos y servicios comunitarios, donde los jóvenes comienzan a planificar actividades, organizar recursos y buscar financiamiento para cumplir sus objetivos.

"Si quieren ir de campamento o hacer una actividad especial, tienen que pensar cómo conseguir los recursos. Eso les enseña el valor del esfuerzo y del dinero", explicó. Finalmente, en la rama rover, la más grande, el eje está puesto en el servicio a la comunidad y en la búsqueda del propio camino personal. "Ahí ya trabajan mucho más desde lo individual. Cada uno puede proponer proyectos y los demás decidir si se suman", señaló.

UN ESPACIO DEMOCRÁTICO DONDE LOS CHICOS DECIDEN

Otro rasgo distintivo del grupo es que las decisiones se toman de forma participativa. Cada rama tiene su propio "organismo de gobierno", donde los chicos pueden opinar y decidir sobre actividades y proyectos. "Tratamos de que los chicos digan lo que piensan. Si algo no nos gusta, tenemos que preguntarnos por qué y debatirlo", explicó Burgos.

En la manada existe el llamado "consejo de la roca", mientras que en la unidad funcionan los consejos de patrulla y de guías. En los grupos de mayor edad, las decisiones se toman en asambleas o reuniones comunitarias. "Acá nadie impone nada. Si un educador quiere proponer algo, tiene que saber explicarlo bien y convencer al grupo", aseguró.

UN PROYECTO QUE SE SOSTIENE CON ESFUERZO Y VOLUNTARIADO

El Grupo Scout Cruz del Sur funciona gracias al trabajo voluntario de sus educadores y al aporte de las familias de los chicos que participan. La cuota que se abona anualmente permite cubrir gastos básicos como el seguro obligatorio del movimiento scout argentino, además de servicios y materiales.

"Nosotros también pagamos cuota. Todo lo que se recauda es para sostener el grupo: la luz, la alarma, el material para las actividades", explicó Burgos. Entre los objetivos para este año también está renovar equipamiento que se utiliza en campamentos, como sogas y otros elementos que con el tiempo se desgastan o se pierden.

Edición Impresa

Tapa del día

Edición 13 de marzo de 2026

Nº 7454

Anuario 2024

Lo destacado - Balcarce

INGRESAR

Canales en Vivo

Necrológicas

Roberto Lopez "Coco" (q.e.p.d.).

Falleció en Balcarce el 27 de enero de 2025 c.a.s.r. y b.p. Familiares, amigos y demas deudos participan su fallecimiento. Sus restos fueron velados e inhumados en el Cementerio Municipal, previo oficio religioso religioso en sala velatoria, el martes 27 a las 16.30. Casa de duelo: calle 26 Nº 632. Servicios de Sepelios de la Cooperativa de Electricidad «General Balcarce» Limitada, calle 15 Nº 519 entre 14 y 16, teléfono 42-2404.

Minaudo Jose "Beta" (q.e.p.d.).

Falleció en Balcarce el 27 de enero de 2025 c.a.s.r. y b.p. Familiares, amigos y demas deudos participan su fallecimiento. Sus restos son velados para luego ser inhumados en el Cementerio Municipal, previo oficio religioso religioso en sala velatoria, el miércoles de 7 a 9.30. Casa de duelo: Av. Centenario Nº 1840. Servicios de Sepelios de la Cooperativa de Electricidad «General Balcarce» Limitada.

Diego Gustavo Sanchez (q.e.p.d.).

Falleció en Balcarce el 16 de diciembre de 2025 c.a.s.r. y b.p. Familiares, amigos y demas deudos participan su fallecimiento. Sus restos son velados para luego ser trasladados a la ciudad de Miramar donde serán cremados en el Crematorio Privado el jueves 18 a las 9. Casa de duelo: calle 46 Nº 1162. Servicios de Sepelios de la Cooperativa de Electricidad «General Balcarce» Limitada, calle 15 Nº 519 entre 14 y 16, teléfono 42-2404.

Mario Juan Aguilar (EL NEGRO) (q.e.p.d.).

Falleció en Balcarce el 16 de diciembre de 2025 c.a.s.r. y b.p. Familiares, amigos y demas deudos participan su fallecimiento. Sus restos son velados para luego velados en el Cementerio Municipal, previo oficio religioso en sala velatoria, el martes 16 a las 19. Casa de duelo: calle 22 Nº 109. Servicios de Sepelios de la Cooperativa de Electricidad «General Balcarce» Limitada, calle 15 Nº 519 entre 14 y 16, teléfono 42-2404.

Margarita Garcia vda de Perez ( NEGRA )

(q.e.p.d.). Falleció en Balcarce el 3 de noviembre de 2025 c.a.s.r. y b.p. Familiares, amigos y demas deudos participan su fallecimiento. Sus restos fueron velados e inhumados en el Cementerio Municipal, previo oficio religioso en sala velatoria, el martes 4 a las 16.30. Casa de duelo: calle 108 Nº 500. Servicios de Sepelios de la Cooperativa de Electricidad «General Balcarce» Limitada.

Dora Felisa Madrid (q.e.p.d.).

Falleció en Balcarce el 4 de noviembre de 2025 c.a.s.r. y b.p. Familiares, amigos y demas deudos participan su fallecimiento. Sus restos son velados paraluego ser inhumados en el Cementerio Municipal, previo oficio religioso en sala velatoria, el miércoles 5 a las 11. Casa de duelo: calle 13 Nº 717. Servicios de Sepelios de la Cooperativa de Electricidad «General Balcarce» Limitada.

Maxima Rivero (q.e.p.d.).

Falleció en Balcarce el 4 de noviembre de 2025 c.a.s.r. y b.p. Familiares, amigos y demas deudos participan su fallecimiento. Sus restos fueron velados e inhumados en el Cementerio Municipal, previo oficio religioso en sala velatoria, el martes 4 a las 17.30. Casa de duelo: calle 33 Nº 373. Servicios de Sepelios de la Cooperativa de Electricidad «General Balcarce» Limitada, calle 15 Nº 519 entre 14 y 16, teléfono 42-2404.

Mirta Elisa Lopez, (q.e.p.d.).

Falleció en Balcarce el 3 de noviembre de 2025 c.a.s.r. y b.p. Familiares, amigos y demas deudos participan su fallecimiento. Sus restos serán velados para posteriormente ser trasladados hacia la ciudad de Miramar donde serán cremados en día y horario a confirmar. Casa de duelo: calle 26 Nº 426. Servicios de Sepelios de la Cooperativa de Electricidad «General Balcarce» Limitada, calle 15 Nº 519 entre 14 y 16, teléfono 42-2404.

Francisca Juliana Ledesma (q.e.p.d.).

Falleció en Balcarce el 3 de noviembre de 2025 c.a.s.r. y b.p. Familiares, amigos y demas deudos participan su fallecimiento. Sus restos son velados para luego ser inhumados en el Cementerio Municipal, previo oficio religioso en sala velatoria, el martes 4 a las 11. Casa de duelo: Barrio Alborada Nº 93. Servicios de Sepelios de la Cooperativa de Electricidad «General Balcarce» Limitada.

Herrera Domingo Ignacio (MINGO) (q.e.p.d.).

Falleció en Balcarce el 3 de noviembre de 2025 c.a.s.r. y b.p. Familiares, amigos y demas deudos participan su fallecimiento. Sus restos fueron velados e inhumados en el Cementerio Privado Parque de la Sierra, previo oficio religioso en sala velatoria, el lunes a las 15.30. Casa de duelo: Barrio calle 3 Nº 280. Servicios de Sepelios de la Cooperativa de Electricidad «General Balcarce» Limitada.