"El Árbol del Buen Trato": una propuesta de las UDIS para promover el respeto y la empatía
Las Unidades de Desarrollo Infantil (UDIS) llevan adelante el proyecto "El Árbol del Buen Trato", una propuesta artística y colectiva que busca promover los derechos de niños y adolescentes a través de actividades vinculadas a la expresión, la convivencia y el respeto mutuo.
La iniciativa se enmarca dentro de los ejes de Formación Personal y Social y Prácticas del Lenguaje, y tuvo su presentación pública el lunes de la semana pasada en la plaza Libertad, durante la jornada conmemorativa por el Día Internacional de la Lucha contra el Maltrato Infantil.
En ese contexto, los más pequeños fueron protagonistas de la actividad al compartir mensajes, deseos y reflexiones relacionados con la empatía, el respeto y el buen trato. Cada expresión fue plasmada en corazones de papel que luego dieron forma a una producción colectiva cargada de significado.
MÁS DE DOSCIENTOS MENSAJES
La intervención reunió más de doscientos aportes realizados por niños de las UDIS, transformándose posteriormente en una muestra itinerante pensada para recorrer distintos espacios de la comunidad y continuar difundiendo mensajes positivos.
Además, durante la actividad también se distribuyeron folletos confeccionados por los propios chicos, reforzando la importancia del cuidado mutuo y la construcción de vínculos saludables desde la infancia.
Actualmente, "El Árbol del Buen Trato" puede visitarse en el hall del Palacio Municipal, donde vecinos y visitantes tienen la posibilidad de recorrer la propuesta y sumarse con nuevos mensajes y reflexiones. Para ello, se incorporarán corazones en blanco destinados a que más personas puedan participar de la experiencia.
Desde las UDIS destacaron que el objetivo es que el proyecto continúe creciendo y llegue a distintos ámbitos de la ciudad, promoviendo la participación comunitaria y fortaleciendo el compromiso colectivo en torno a la protección de las infancias.
La propuesta apunta a generar conciencia sobre la importancia del respeto cotidiano y demostrar cómo pequeños gestos y palabras pueden contribuir a construir entornos más saludables, inclusivos y solidarios para niños y adolescentes.
