El Museo Fangio avanza hacia la sustentabilidad con la instalación de paneles solares
En las últimos días, movimientos poco habituales en el predio del Museo del Automovilismo Juan Manuel Fangio despertaron la curiosidad de vecinos y transeúntes. La presencia de estructuras y paneles solares en el entorno del edificio histórico no pasó inadvertida y generó interrogantes sobre el alcance de la obra. La explicación llegó de la mano del propio encargado del Museo, Mauricio Parra, quien confirmó que se trata de un proyecto orientado a la incorporación de energías renovables y al ahorro energético.
"Nos estamos amigando con el medio ambiente, por decirlo de alguna manera", resumió Parra al explicar el espíritu de la iniciativa. Según detalló, la idea original había sido avanzar con una instalación similar en el casco donde funciona el hotel, pero los elevados costos que implicaba cubrir consumos nocturnos llevaron a redireccionar el proyecto hacia el Museo, un espacio con fuerte utilización de energía durante el día.
El Museo Fangio, por sus dimensiones y características, presenta un consumo eléctrico elevado. "Es un edificio muy grande, con un consumo muy alto, y el costo de la energía es caro para todos, no solo para el Museo", señaló Parra. En ese marco, la incorporación de paneles solares aparece como una alternativa para equilibrar gastos y destinar los recursos ahorrados a otras necesidades de la institución.
El sistema que se está instalando funcionará sin baterías de acumulación, es decir, aprovechará la energía solar en tiempo real durante el horario diurno, coincidente con el funcionamiento habitual del Museo. "No hay reserva para la noche porque eso implicaba otro costo y otro tipo de equipamiento", explicó el director. En caso de actividades nocturnas, se continuará utilizando la energía provista por la Cooperativa de Electricidad, como hasta ahora.
UN PROYECTO CON RESPALDO TÉCNICO LOCAL
Para el desarrollo del proyecto se solicitaron presupuestos y asesoramiento técnico a empresas especializadas, inclinándose finalmente por una alternativa local. El encargado de llevar adelante los estudios y la instalación es Esteban Puga, especialista en sistemas fotovoltaicos, quien realizó previamente un análisis detallado del consumo energético tanto del casco del hotel como del Museo.
Puga explicó que la instalación permitirá un ahorro directo de entre el 60 y el 70% del consumo eléctrico del Museo durante las horas de generación solar. "Inicialmente se dará de alta con inyección cero, hasta que se complete el trámite con la Cooperativa para contar con un medidor bidireccional", indicó. Esto permitirá, en una etapa posterior, volcar a la red el excedente de energía generada y obtener una compensación económica en la factura eléctrica.
El especialista aclaró que, si bien existe una regulación nacional desde hace tiempo para la comercialización de excedentes, recientemente se avanzó en la reglamentación a nivel provincial, lo que habilita este tipo de esquemas. "La energía que se inyecta a la red se paga a precio mayorista, que es menor al que paga el usuario, pero igualmente permite descontar parte del consumo nocturno", precisó.
En cuanto al aspecto técnico, Puga subrayó que la instalación va mucho más allá de la simple colocación de paneles. "Hay que hacer una instalación independiente, conectarla a la entrada general y trabajar con inversores inteligentes que miden en tiempo real si se está tomando energía de la red o si hay excedente", explicó. El sistema, además, cuenta con mecanismos de seguridad que desconectan automáticamente la generación solar en caso de cortes o trabajos de mantenimiento en la red, evitando riesgos.
POR QUÉ EL MUSEO Y NO OTRO EDIFICIO
La elección del Museo Fangio respondió a criterios de eficiencia y rentabilidad. A diferencia del hotel, donde el consumo nocturno es elevado, el Museo funciona principalmente entre las 10 y las 17, un horario ideal para aprovechar al máximo la energía solar sin necesidad de baterías, que encarecen notablemente la inversión. "Así optimizamos el rendimiento de la instalación", sostuvo Puga.
Consultado sobre la posibilidad de que una vivienda o un comercio funcionen al 100% con energía solar, el técnico explicó que es viable desde lo técnico, pero poco recomendable en contextos urbanos conectados a la red. "La inversión en baterías para cubrir varios días nublados no resulta rentable y además el usuario sigue pagando un cargo fijo por la conexión a la red", señaló. La alternativa más eficiente, indicó, es complementar el consumo y reducir al mínimo la energía tomada del sistema tradicional.
PLAZOS Y PUESTA EN MARCHA
Según lo informado, los trabajos sufrieron algunas demoras iniciales debido a condiciones climáticas adversas, especialmente por los vientos que dificultaron el uso de grúas para el montaje de los paneles. No obstante, el cronograma avanza y se estima que en los próximos días se completará el cableado.
"Si todo sale bien, la semana que viene el sistema ya debería estar funcionando", adelantó Puga. Desde la conducción del Museo expresaron expectativas positivas y no descartaron que esta experiencia pueda servir de antecedente para replicar iniciativas similares en otros edificios públicos.
"Era una materia pendiente que teníamos desde hace tiempo", concluyó Parra. "Los costos siguen siendo relativamente altos, pero se tomó la decisión porque creemos que es el camino correcto. En un mes seguramente estaremos hablando de los resultados".
