La Escuela Primaria Nº 10 presentó su proyecto "Manos en la Tierra", una propuesta que une convivencia e identidad
La Escuela Primaria Nº 10 "Malvinas Argentinas" llevó adelante la primera edición de "Manos en la Tierra: un proyecto por la convivencia y la identidad", una propuesta institucional que reunió los aprendizajes, las experiencias y las actividades desarrolladas por la comunidad educativa alrededor de la huerta escolar.
La jornada permitió compartir el crecimiento de una iniciativa que trascendió el objetivo inicial de cultivar y cosechar para convertirse en un espacio de aprendizaje colectivo, educación ambiental y fortalecimiento de los vínculos entre estudiantes, docentes, familias e instituciones.
El encuentro contó con la participación de la inspectora jefa distrital de Enseñanza, Juana Benítez; la inspectora de Nivel Primario, María Laura Mazán; representantes del ámbito gremial y de distintas instituciones, además de integrantes de la Dirección de Espacios Públicos, Ambiente y Servicios Generales del Municipio.
UN PROYECTO QUE CRECIÓ CON LA PARTICIPACIÓN DE TODOS
Durante la presentación, la directora del establecimiento, Ana Bernal, repasó los comienzos de la propuesta, que surgió a partir del trabajo de un grupo de estudiantes de sexto año y fue incorporando progresivamente a niños y niñas de primero a sexto.
"Hoy celebramos el crecimiento de un proyecto que fue construyéndose con compromiso, esfuerzo, entusiasmo y, sobre todo, con el trabajo de muchas manos", expresó.
Bernal destacó que la huerta se transformó en una construcción colectiva, en la que cada grado, docente y persona que colaboró dejó su aporte. También señaló que la experiencia permitió trabajar valores como el respeto, la escucha, la responsabilidad compartida y el trabajo en equipo.
En ese sentido, remarcó que la iniciativa contribuye a fortalecer la identidad institucional y permite abrir las puertas de la escuela para generar vínculos con otras entidades, intercambiar conocimientos y desarrollar proyectos en común.
"Hoy inauguramos una huerta, pero también celebramos una manera de hacer escuela, una escuela que trabaja en equipo, que construye comunidad, que fortalece su identidad y que abre sus puertas para comunicar todo lo aprendido", sostuvo la directora.
ARTICULACIÓN CON LA COMUNIDAD
Por su parte, la inspectora jefa distrital, Juana Benítez, valoró el alcance de la iniciativa y señaló que su importancia excede el contacto con la tierra y las semillas.
"No es solamente la huerta, es el trabajo colaborativo, lo que implica con las familias, el compromiso de todos los alumnos y la articulación que han realizado", manifestó.
También destacó la relación del proyecto con la identidad agropecuaria de Balcarce y la participación de organismos e instituciones vinculados con la actividad, como el INTA y la Facultad de Ciencias Agrarias.
En representación del equipo extensionista de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Mar del Plata, participó Jonatan Velimirovich, estudiante de Ingeniería Agronómica, quien acompañó la jornada y explicó el trabajo que se desarrolla junto a la escuela.
El representante destacó la importancia de las actividades de extensión universitaria para acercar la institución académica a la comunidad, compartir conocimientos y, fundamentalmente, aprender a partir del intercambio de experiencias.
Asimismo, agradeció a la comunidad educativa y a las distintas organizaciones que hicieron posible la propuesta, entre ellas equipos de extensión de la Facultad, el INTA y otras entidades vinculadas con la producción agroecológica, la alimentación saludable y la soberanía alimentaria.
"Porque cuando sembramos juntos no solo crecen plantas, también crecen los vínculos, los aprendizajes, la confianza y el sentido de pertenencia", expresó.
EDUCACIÓN AMBIENTAL DESDE LA ESCUELA
En representación de la Dirección de Espacios Públicos, Ambiente y Servicios Generales del municipio, Santiago Garrido destacó el acompañamiento a las instituciones educativas y la importancia de promover espacios de formación y concientización ambiental desde edades tempranas.
"Esto es un claro ejemplo de que la educación ambiental no es solamente plantar un árbol o una semilla, sino que es un trabajo entre las instituciones educativas y la comunidad", sostuvo.
En esa línea, remarcó la articulación con Jefatura Distrital y el compromiso de continuar acompañando experiencias que promuevan el cuidado del ambiente y la participación comunitaria.
La primera edición de "Manos en la Tierra" permitió poner en común el camino recorrido por la Escuela Primaria Nº 10 y mostrar cómo una huerta escolar puede convertirse en una herramienta educativa para trabajar la convivencia, la identidad y la construcción colectiva, con los estudiantes como principales protagonistas.
