Más agua para el campo: horas decisivas
El campo enfrenta horas decisivas para la planificación de la actual campaña agrícola. El Niño pone a prueba las decisiones de siembra, el manejo de los lotes y la disponibilidad de humedad para los cultivos.
Balcarce y el Sudeste bonaerense en general, padeció en las últimas horas el paso de un frente inestable que dejó lluvias dispares, intensas en zonas como Dos Naciones (partido de Lobería) donde también hubo una pedrada y Napaleofú, por ejemplo, con marcas que superaron los 100 milímetros.
Los especialistas en clima señalan que este fenómeno climático podría prolongar sus efectos en el 2028, con un comportamiento marcado por períodos de lluvias intensas, intervalos secos y posibles eventos meteorológicos extremos. Por eso los informes oficiales recomiendan seguir la evolución del fenómeno en plazos más acotados y hacer consultas para conocer las actualizaciones.
HUMEDAD CRITICA
La incorporación de otro volumen importante de agua en la zona resulta determinante para los esquemas productivos en la antesala del ciclo estival.
El ingeniero agrónomo Jesús Petrantonio, asesor privado, explicó a El Diario que la cosecha gruesa está retrasada en función del factor climático descripto como también el arranque de la siembra para el período 2026 – 2027 “por la temperatura del suelo, más fresca de lo habitual”.
En virtud de ello planteó la posibilidad que haya productores que no puedan cumplir con lo planificado, por caso con el girasol que vería disminuida la superficie proyectada inicialmente para esta campaña, y tal vez se enfoquen en otro cultivo en función de la humedad reinante. “Veremos un panorama más claro para la gruesa durante las primeras semanas de noviembre”, añadió.
Asimismo, sobre el maíz dijo que se avanza con su implantación, manteniéndose la proyección inicial en materia de superficie.
Otro cultivo que viene padeciendo retrasos en su siembra es la papa. “La inestabilidad climática, que ya parece habitual con lluvias de pocos minutos e intensas, ha demorado las tareas en los lotes destinados a este cultivo”, comentó Petrantonio.
BUEN DESARROLLO DE LA FINA
Resulta de particular sensibilidad para los productores agropecuarios la presencia de El Niño en esta zona de excelencia para el trigo y la cebada.
Los cultivos de invierno, que vienen transitando etapas clave para la definición del rendimiento, están recibiendo un volumen de agua superior a la media.
Para Petrantonio, el estado general que presentan los lotes de fina “son buenos. La cebada ya está espigando. Ha tenido desde lo sanitario la presencia de enfermedades, como por caso ramularia, que han sido enfrentadas con los tratamientos recomendados de fungicidas”.
En el caso del trigo, aquellos sembrados en forma temprana transitan la etapa de hoja de bandera y los más tardíos, encañando.
“En general, el estado sanitario lo calificaría de bueno a muy bueno. El aporte crítico para los cultivos de fina tendrá que ver con la menor radiación solar que hay por los días nublados. La energía transmitida por el sol que captan las plantas por la clorofila, por las hojas, para después trasladarlas a rendimiento en los granos, hoy es mucho menor. Hay mediciones hechas por especialistas en el tema que hablan de más de un 30 por ciento de reducción de radiaciones. Eso reducirá el potencial productivo que no tiene nada que ver con buenos rindes, pero si bajarán los techos proyectados”, concluyó.
