Las escuelas secundarias bonaerenses podrán regular el uso de celulares: qué implica para Balcarce
El uso de teléfonos celulares en las aulas vuelve a estar en el centro del debate educativo bonaerense, luego de que la Provincia avanzara con una regulación específica para el nivel secundario. La medida busca establecer criterios para el uso de estos dispositivos durante la jornada escolar, aunque no supone una prohibición general para todos los alumnos de las escuelas secundarias.
La discusión alcanza también a las instituciones educativas de Balcarce, donde cada comunidad escolar deberá contemplar las pautas establecidas y definir, de acuerdo con su proyecto institucional, cómo se organiza el uso de los teléfonos dentro de las aulas.
La normativa se diferencia de la que ya rige para el nivel primario bonaerense. En ese caso, la Ley 15.534 establece que los alumnos de escuelas públicas y privadas no deben utilizar dispositivos digitales durante la jornada educativa, salvo cuando exista un requerimiento o autorización explícita del docente con fines pedagógicos.
QUÉ PASA EN EL SECUNDARIO
En el nivel secundario, el criterio es diferente. La regulación apunta a ordenar el uso de celulares y pantallas dentro de las aulas, contemplando su utilización cuando formen parte de una actividad pedagógica planificada.
De esta manera, el teléfono puede continuar siendo una herramienta educativa cuando el docente lo requiera para una determinada actividad, pero se busca evitar que su utilización interfiera con el desarrollo de las clases.
La problemática ya había comenzado a ser abordada por distintas escuelas bonaerenses antes de la nueva normativa. Un relevamiento realizado durante 2026 mostró que establecimientos secundarios privados de distintas provincias y también de Buenos Aires habían comenzado a implementar restricciones propias, con modalidades que van desde mantener los celulares guardados durante las clases hasta permitirlos exclusivamente para actividades pedagógicas.
UN DEBATE QUE TAMBIÉN ATRAVIESA A BALCARCE
En las escuelas secundarias de Balcarce, como ocurre en otros establecimientos de la Provincia, el uso cotidiano de los teléfonos forma parte de una realidad que atraviesa tanto a estudiantes como a docentes.
El desafío pasa por establecer un equilibrio entre el uso de la tecnología como herramienta de aprendizaje y las situaciones en las que el celular puede convertirse en un elemento de distracción durante las clases.
De hecho, durante este año distintas instituciones educativas bonaerenses comenzaron a adoptar medidas propias para limitar su utilización. En algunos casos se optó por retirar los teléfonos durante las horas de clase, mientras que en otros se permite su utilización durante los recreos o exclusivamente cuando existe una finalidad pedagógica.
La experiencia también muestra que no existe un único modelo. Las instituciones pueden establecer diferentes mecanismos de acuerdo con sus características y con los acuerdos alcanzados entre equipos directivos, docentes, estudiantes y familias.
LA REGULACIÓN QUE YA ALCANZA A LAS PRIMARIAS
La Provincia ya cuenta con una legislación específica para el nivel primario. La Ley 15.534 fue sancionada en septiembre de 2025 y publicada en el Boletín Oficial en octubre de ese año.
La norma establece como objetivo promover un uso seguro y responsable de las pantallas y dispone que, en las escuelas primarias públicas y privadas, los dispositivos digitales no deben utilizarse durante la jornada educativa, excepto cuando sean requeridos o autorizados expresamente por el docente para cumplir objetivos pedagógicos.
En el caso de las secundarias, el abordaje es distinto y pone el foco en regular y ordenar el uso de los dispositivos dentro del ámbito escolar, sin eliminar su utilización como recurso pedagógico.
Así, el debate que ya se instaló en las comunidades educativas de Balcarce y de toda la Provincia pasa ahora por cómo aplicar estas pautas en la vida cotidiana de las aulas, buscando que la tecnología pueda seguir formando parte del proceso de enseñanza sin convertirse en un obstáculo para la atención y el aprendizaje.
