Confianza, seguridad y nuevos comienzos: Fiorella Cacace habló sobre el oficio de escribano
En el marco del Día del Escribano, El Diario dialogó con la escribana balcarceña Fiorella Cacace, integrante de la Junta Ejecutiva de la Delegación Mar del Plata del Colegio de Escribanos de la Provincia de Buenos Aires, para conocer distintos aspectos de una profesión que tiene en la seguridad jurídica y la confianza dos de sus pilares fundamentales.
Desde su función dentro de la Junta Ejecutiva, Cacace explicó que su tarea también implica establecer un vínculo entre los profesionales de Balcarce y la Delegación Mar del Plata. "Trabajamos para la Delegación y para todos los escribanos, estableciendo un nexo entre los escribanos de Balcarce y los de Mar del Plata por cualquier inquietud que surja acá", explicó.
En ese sentido, señaló que muchas de las cuestiones pueden resolverse a través de la propia Delegación o bien mediante el Colegio de Escribanos de la Provincia de Buenos Aires. "Trabajamos bastante en la Delegación para poder mejorar la atención a todos los requirentes que vienen a vernos", agregó.
UNA
PROFESIÓN
CON NUEVAS
GENERACIONES
Al referirse a las características de la actividad, Cacace destacó que los escribanos son fedatarios, es decir, profesionales a quienes el Estado otorga fe pública para intervenir en distintos actos y contratos. "Esta fe pública otorgada por el Estado nos permite dar validez legal, autenticidad y seguridad jurídica a los actos y contratos que realizamos", explicó.
También se refirió a las distintas formas de acceso a la profesión. En su caso particular, llegó a la escribanía a través de la adscripción junto a su padre, aunque aclaró que también existe la posibilidad de acceder mediante concursos que realiza el Colegio de Escribanos de la Provincia de Buenos Aires para cubrir registros vacantes.
La profesión, además, cuenta con la incorporación de jóvenes escribanos en los últimos años. Entre ellos mencionó a Alejandro Delledonne, Sol Togni, Valeria Delledonne y Matías Trivigno, además de Natacha Cefaratti, quien recientemente juró como adscripta de Sebastián Latorre.
CUANDO UNA
ESCRITURA CAMBIA
UNA VIDA
Uno de los momentos que, según Cacace, adquiere un significado especial para quienes ejercen la profesión es cuando intervienen en operaciones que representan un cambio importante para las personas, particularmente cuando se trata de la adquisición de una primera vivienda. "Muchas veces vemos operaciones que hacen muy feliz a la gente que adquiere su primera vivienda y la verdad que es muy emotivo, porque es algo que no pasa todos los días", sostuvo.
En esos casos, señaló, los escribanos tienen la posibilidad de acompañar a las familias en un momento que trasciende el aspecto estrictamente profesional. "La gente se pone muy feliz y es lindo participar de ese momento", expresó.
LA CONFIANZA Y LA SEGURIDAD JURIDICA
Para Cacace, la confianza que la comunidad deposita en los escribanos está estrechamente vinculada con una de las características centrales de la profesión: la imparcialidad. "Nosotros no somos de una de las partes, sino que somos imparciales. Estamos entre las dos partes y lo que queremos es la seguridad jurídica", explicó.
Desde esa perspectiva, consideró que esa función es la que permite construir el vínculo de confianza con quienes recurren a un escribano para realizar una operación. "La seguridad jurídica es lo que lleva a que la gente tenga la confianza que tiene al realizar las operaciones", afirmó.
EL MOVIMIENTO
DE LA ACTIVIDAD Y EL CONTEXTO ECONOMICO
Respecto del panorama laboral en Balcarce, la escribana señaló que la actividad está directamente relacionada con la situación económica y con el movimiento que se genera en los distintos sectores. "Siempre depende de la situación que atravesamos en el país. Generalmente hay momentos en que hay mayor movimiento y otros de menor movimiento, dependiendo de la situación que se esté atravesando", indicó.
En ese marco, mencionó la incidencia que tienen los créditos hipotecarios destinados a la adquisición de viviendas. "En las épocas donde se otorgan créditos hipotecarios para vivienda o vivienda única, como es ahora en el caso del Banco Nación, existe un mayor movimiento que en otras épocas", explicó. De todos modos, aclaró que el nivel de actividad también varía de acuerdo con cada sector y con las diferentes actividades que generan operaciones.
UNA PROFESIÓN Y UN VINCULO ENTRE COLEGAS
Finalmente, Cacace destacó la relación que existe entre los escribanos de Balcarce y el contacto permanente que mantienen entre sí. "La verdad que nosotros entre los colegas de Balcarce nos llevamos muy bien y nos ponemos de acuerdo. Estamos continuamente en contacto", afirmó. También destacó que comparten distintas actividades profesionales y jornadas. "Tengo una excelente relación con todos mis colegas de Balcarce, nos llevamos bien. De hecho, con muchos participamos en jornadas y nos juntamos en el Día del Notario", contó.
En el Día del Escribano, su mirada permite poner en primer plano una profesión cuyo trabajo cotidiano muchas veces transcurre detrás de documentos y trámites, pero que interviene en decisiones y momentos significativos para las personas y las familias.
LA CELEBRACIÓN
El Día del Escribano y el Día del Notariado Latino se celebran cada 2 de octubre en homenaje a la fundación de la Unión Internacional del Notariado que tuvo lugar en Buenos Aires en 1948. Esta organización no gubernamental internacional promueve, coordina y desarrolla la función y actividad notarial en el mundo.
Su influencia se extiende al sistema jurídico continental, vigente en alrededor de 92 países, lo que representa dos tercios de la población mundial y más del 60% del Producto Interno Bruto mundial.
