El descarte de medicamentos vencidos, una problemática que llegó al Concejo Deliberante
Una pregunta surgida en el aula se transformó en una investigación sobre una problemática que involucra tanto a la salud como al ambiente. El proyecto “El descarte importa”, impulsado por estudiantes y docentes de la Escuela de Educación Primaria para Adultos (EEPA) N° 701, recibió este jueves la declaración de interés legislativo, educativo y ambiental del Concejo Deliberante.
La iniciativa comenzó a partir de una inquietud de uno de los estudiantes sobre qué sucede con los medicamentos vencidos o aquellos que quedan sin utilizar cuando se interrumpe o modifica un tratamiento. A partir de esa pregunta, el grupo decidió investigar qué ocurre con estos productos una vez que dejan de utilizarse y cuáles son los hábitos de la población en relación con su descarte.
El trabajo incluyó entrevistas con distintas instituciones, instancias de búsqueda de información y una encuesta a 206 personas de Balcarce. Los resultados permitieron identificar un importante desconocimiento sobre las formas adecuadas de desechar los medicamentos y los posibles efectos de su disposición incorrecta.
LOS RESULTADOS DE LA INVESTIGACIÓN
Uno de los principales aportes del proyecto fue la información obtenida a través de las encuestas. Según los datos presentados durante el tratamiento de la iniciativa en el Concejo Deliberante, el 77% de las personas consultadas manifestó que arroja los medicamentos a la basura o a los desagües. En tanto, apenas el 8% reconoció que los lleva a un punto de recepción, como una farmacia, mientras que el 93% afirmó desconocer dónde se pueden entregar para su correcta disposición.
Sin embargo, el relevamiento también mostró una oportunidad para avanzar en la concientización: el 92% de los encuestados manifestó interés en recibir información y colaborar para modificar estos hábitos. La investigación puso el foco en las consecuencias ambientales que puede generar el descarte inadecuado de medicamentos, debido a la presencia de principios activos que pueden llegar al suelo y al agua y producir efectos no deseados en los ecosistemas.
A partir de este diagnóstico, el proyecto busca contribuir a la difusión de información y promover prácticas responsables entre los vecinos, además de impulsar la búsqueda de alternativas para facilitar la disposición adecuada de estos residuos.
UNA INVESTIGACIÓN QUE SALIÓ DEL AULA
Durante la sesión, la concejal Alejandra Marcheggiani destacó el recorrido realizado por los estudiantes y valoró que la inquietud inicial se hubiera convertido en una investigación con proyección hacia la comunidad. En su exposición, agradeció el acompañamiento de la institución, de la docente coordinadora Andrea Ferreyra y de la directora Alejandra de la Piedra. También mencionó los contactos establecidos con otras entidades, entre ellos una entrevista con el presidente del Colegio de Farmacéuticos, que permitió profundizar en las características de estos residuos y en la necesidad de abordar su disposición.
La edil remarcó, además, que el trabajo fue presentado en la Feria Distrital de Educación, Arte, Ciencia y Tecnología, donde recibió un reconocimiento. Por su parte, el concejal Gonzalo Scioli adhirió a los fundamentos de la iniciativa y puso el acento en el papel de la educación como herramienta para transformar la realidad. En ese sentido, destacó el compromiso de los estudiantes, que decidieron investigar una problemática, reunir información y compartir los resultados con la sociedad.
LA RELACIÓN CON LA RESISTENCIA A LOS ANTIBIÓTICOS
Como parte de las actividades vinculadas con el proyecto, hace dos semanas la EEPA N° 701 recibió a Silvina Alessio, psicopedagoga e integrante de ReAct Latinoamérica, quien brindó una charla sobre la resistencia a los antibióticos. Durante el encuentro se abordó cómo se genera este fenómeno y cuáles son sus consecuencias para la salud y el ambiente. Alessio había conocido la propuesta educativa a través de una publicación en Instagram y se interesó por conocer la experiencia desarrollada por los estudiantes.
Según contaron desde la institución, la profesional destacó la particularidad de la iniciativa, especialmente por haber surgido de una inquietud planteada en el aula y haberse extendido hacia la comunidad. La declaración de interés legislativo, educativo y ambiental fue aprobada por unanimidad por el Concejo Deliberante, con el reconocimiento al trabajo de investigación y concientización llevado adelante por la escuela.
