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Miércoles 21 de Noviembre de 2018

02 07 2018 | Campo | Suelos

Un recurso a cuidar

Ing. Ligier: "La superficie fertilizada no supera el 20-25% del área sembrada"

El 7 de julio se celebra el Día Nacional de la Conservación del Suelo, establecido en 1963 por decreto de la Presidencia de la Nación en memoria del Dr. Hugh Hammond Bennet, creador del Servicio de Conservación de Suelos estadounidense, quien trabajó constantemente en busca de la preservación del recurso natural suelo, cuya importancia es vital para la producción agropecuaria.

"En Argentina se dio un importante avance de desarrollos tecnológicos que permitieron en el agro un considerable aumento de rendimientos principalmente en cereales y oleaginosas. Sin embargo, aún tenemos deudas con nuestro principal recurso no renovable que es el suelo", explicó Daniel Ligier, investigador de INTA Balcarce y uno de los disertantes de la Jornada del Suelo del venidero miércoles 4 en la Casa de la Cultura.

Según el profesional, datos reportados por la FECIC (2015), sobre la degradación de suelos afectados por erosión, indican que el 37% del territorio nacional se encuentra bajo diferentes grados de severidad, lo que corresponde a 105 millones de ha, de las cuales 33 millones se encuentran en estado severo a grave.

"Si bien la práctica de la fertilización está generalizada, aún la superficie fertilizada no supera el 20-25% de la superficie sembrada, por lo tanto es frecuente el desbalance de nutrientes, a lo que se asocia la caída de los niveles de materia orgánica, reportados en diferentes agro-ecosistemas del país", explicó Ligier.

Factor "oculto"

En este sentido, el profesional sostiene que otro factor "oculto" corresponde a la degradación física del suelo, afectada entre otras causas por el tránsito de maquinarias pesadas, tipo y forma de laboreo del suelo, y sobrepastoreo, entre otras, que impactan sobre la calidad estructural, compactación, pérdida de porosidad y los desbalances entre infiltración de agua y escurrimiento.

Nuestro país enfrenta nuevos desafíos frente a las demandas crecientes por alimentos, fibras y biocombustibles. Es así que la ciencia y la técnica vinculada a los suelos debe focalizar tanto en las necesidades básicas de la población como en fortalecer la capacidad competitiva del país para la colocación de sus productos.

"Cada 7 de julio reflexionamos sobre la importancia de preservar la salud de nuestros suelos. Nuestro deber como sociedad es pasar de la reflexión a la acción. Este llamado de atención cobra importancia para los profesionales dedicados a la ciencia del suelo, los agricultores y los funcionarios hacedores de políticas públicas", terminó diciendo Ligier.