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Miércoles 20 de Septiembre de 2017

EL DIARIO | 09 08 2017 | Policiales | Anciana víctima de un robo

"No me asusté; dentro de todo, lo tomé con calma"

Un malviviente ingresó al domicilio de Angela Ortola (92) en Av. del Valle y San Lorenzo, cuando la mujer miraba TV en su dormitorio

Es difícil de imaginar lo que se puede sentir en caso de estar descansando en la propia habitación y de pronto encontrarse con un desconocido parado al lado de la cama.

Angela Ortola, con sus 92 años debió atravesar anteanoche esa situación y resulta sorprendente la tranquilidad con que atravesó la misma y el largo tiempo en que el malviviente estuvo dentro de su casa hasta que logró despojarla de una fuerte suma de dinero.

Con una calma envidiable, Angela comentó en la mañana de ayer a El Diario los pormenores del robo del que fue víctima en su domicilio de avenida del Valle y San Lorenzo.

Según narró, todo ocurrió alrededor de las 21:30, cuando se hallaba sola, descansando y mirando televisión en su dormitorio cuando de pronto se encontró con un desconocido parado al lado de su cama.

"No sentí ningún ruido ni nada extraño hasta que descubro a este hombre en la pieza" señala explicando que no sabe si el desconocido tenía el rostro cubierto porque en el ambiente solo estaba encendido el televisor y al no haber otra fuente de iluminación no pudo ver su rostro, teniendo solo certeza de que se trataba de una persona de contextura física grande.

El desconocido la obligó a levantarse mientras le exigía "los papeles del auto", lo que le resultó más que extraño a la víctima, dado que no tiene vehículo alguno.

"DAME MIL PESOS Y ME VOY"

Al convencerlo de la inexistencia de tal documentación, la exigencia apuntó al dinero.

"Dame mil pesos y me voy" fue el pedido que le hizo a Angela, a lo que la anciana accedió. Al acercarse a buscar la plata, el delincuente comprobó que había una suma importante de efectivo de la que se apoderó de inmediato.

Tras sustraerle alrededor de $ 15.000 el desconocido ató a su víctima a la mesa y a la silla en la que por entonces había obligado a sentarse y se dio a la fuga escapando por la puerta de entrada.

"Después de sacarme los ahorros que tenía, que para mí es mucha plata, me ató una pierna a la pata de la mesa y un brazo a la silla en la que estaba sentada. Después de un rato logré zafarme de las ataduras. Estaba tranquila, es más en principio pensé en no llamar a mi hijo. Me dije: ¿para que voy a molestarlo, mañana cuando venga le cuento', pero luego reflexioné y lo llamé", narra Angela, precisando que ya eran cerca de las 23 cuando se comunicó con su hijo quien rápidamente dio aviso a la Policía y se trasladó hasta el domicilio de su madre.

"UNA TERMINA AGRADECIENDO QUE NO LA GOLPEAN"

"La Policía se portó muy bien, yo les avisé desde mi casa y cuando llegué acá ya estaban en la puerta ya que mi madre no tenía llave para abrirles" comentó Roberto.

Superado el momento inicial, Angela y su hijo comprobaron que el delincuente había ingresado al patio de la casa y desde allí forzó una pequeña ventana de la cocina, lugar por el que logró acceder al interior de la vivienda.

"No me asusté, dentro de todo, lo tomé con calma, afirma Angela remarcando que el desconocido no ejerció violencia en ningún momento, pero sí la sujetó con fuerza del cabello. "Todavía una termina agradeciendo que no la golpean", desliza con un dejo de resignación mientras afirma que en sus 92 años jamás le tocó vivir una situación similar.

La Policía se encuentra abocada a la investigación del caso aunque hay pocos elementos que permitan avanzar al respecto.

Uno de los puntos clave estaría centrado en ver si en las cámaras de seguridad del sector han quedado registradas imágenes que puedan servir para dar con el responsable del ilícito.