2266660811

Jueves 24 de Enero de 2019

23 12 2018 | Campo |

La papa transgénica, Macri y un negocio de 1.500 millones de pesos

Fabio Calcaterra, primo del presidente Macri, forma parte de una iniciativa que apunta a comercializar la primera papa transgénica en el país

En la Argentina acaba de lanzarse la primera papa modificada en su ADN para resistir un virus. Y el proyecto, que contempla un desembolso del orden de los $1.500 millones, no está libre de controversias.

Sucede que Tecnoplant, la filial del grupo Sidus que patentó un desarrollo iniciado a fines de los años '90 por el Instituto de Ingeniería Genética y Biología Experimental (INGEBI) dependiente del CONICET, viene llevando a cabo las pruebas de campo del cultivo en tierras de Mendoza bajo control de uno de los primos del presidente Mauricio Macri.

Justamente, el propio Macri mantuvo reuniones con Gustavo Napolitano, gerente de la controlada por Grupo Sidus, hace dos semanas, según confió a iProfesional el mismo ejecutivo.

Ante la consulta respecto de los aspectos discutidos en el encuentro, Napolitano reconoció que el mandatario se mostró "muy interesado" en las posibilidades comerciales de la nueva papa. Incluso, según precisó el directivo de Tecnoplant, "Macri expuso que tiene un relacionamiento familiar con el negocio a partir de la sociedad que viene encabezando uno de sus primos".

El primo en cuestión no es otro que Fabio Calcaterra, quien en 2016 cerró un acuerdo con la norteamericana Simplot -gigante internacional del negocio de las papas congeladas- para avanzar con el cultivo en algo más de 1.800 hectáreas distribuidas en el departamento mendocino de San Carlos.

La sociedad entre Calcaterra y Simplot en tierra cuyana lleva el nombre comercial de San Fili y el proyecto que promocionan ambos actores implicará un desembolso total de $1.500 millones a completar en algo más de dos años.

Además de la siembra de papa en San Carlos, la iniciativa también contempla la instalación de una planta de procesamiento para el empaquetado de papas prefritas congeladas en Luján de Cuyo, también en Mendoza.

Según la gobernación de esa provincia, Simplot lleva invertidos alrededor de 20 millones de dólares en la adquisición de maquinarias para la tecnificación de todos los procesos.

"Se van a recibir 180.000 toneladas de papas y para ello se va a necesitar de la asociación con productores mendocinos. Aquí se elaborará el 50 por ciento de las papas fritas congeladas que se necesitan en la región Mercosur. Nos posicionaremos como el tercer sector de exportación luego del vino y de los jugos de frutas", declaró, exultante, Martín Kerchner, ministro de Economía, Infraestructura y Energía cuyano en una recorrida de junio de este año por las instalaciones en desarrollo en Luján de Cuyo.

Anillo al dedo

La aprobación de la papa transgénica patentada por Tecnoplant viene como anillo al dedo a la apuesta que Calcaterra y Simplot activaron en la provincia cordillerana hace más de dos años. "No creo que vaya a tener problemas con el parentesco", bromeaba el primo presidencial al momento de blanquear su sociedad con la estadounidense en 2016.

Del lado de la compañía que promueve el cultivo modificado genéticamente, Napolitano señaló que los trabajos en Mendoza en lo que hace a la siembra y reproducción de los tubérculos se están realizando con vistas a iniciar la comercialización en el transcurso de 2019.

"Esperamos tener producto para consumo fresco ya en 2020, aunque sea en pequeños volúmenes. Calculamos que ya para ese año esta papa estará en las verdulerías. Aunque la marca comercial es TICAR, el producto llegará a los puntos de venta sin ninguna etiqueta que la diferencie de otras papas. La legislación argentino no obliga a diferenciar si es transgénica, por lo que quien compre no notará la diferencia", dijo Calcaterra.