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Domingo 19 de Noviembre de 2017

EL DIARIO | 13 11 2017 | Policiales |

Inseguridad sin límite: robaron a dos ancianos y en una casa

Elsa Juana y Juan Pablo Tognoni, dos hermanos de 83 y 84 años fueron sorprendidos el sábado por la noche en su casa de calle 21 entre 8 y 10 por dos malvivientes que bajo amenazas les sustrajeron dinero y elementos de valor. También robaron en una vivienda de calle 23 entre avenida Suipacha y 34, aprovechando la ausencia de sus moradores.

Los hermanos Tognoni narraron la dificil situación que les tocó vivir

Dos hermanos octogenarios fueron víctimas de la inseguridad

El robo a casas donde viven personas mayores parce estar estereotipado. Sujetos que ingresan por el patio de la vivienda, reducen a los moradores, los despojan de dineros y joyas escapando por la puerta principal de la vivienda tras dejar atadas a sus víctimas.

La historia que se ha repetido ya decenas de veces en los últimos tiempos fue reeditada en el comienzo de la noche del pasado sábado.

Las víctimas Elsa Juana y Juan Pablo Tognoni, dos hermanos de 83 y 84 años que fueron sorprendidos en su casa de calle 21 entre 8 y 10 por dos mal vivientes.

Superado el mal momento, en la mañana de ayer recibieron a El Diario brindando un pormenorizado detalle de lo que les tocó vivir.

Elsa dijo que todo comenzó alrededor de las 21, en momentos en que se disponían a disfrutar de la entrega de los premios Martín Fierro por televisión.

"Yo me disponía a salir al patio para tender ropa y noté que no funcionaba la luz exterior (después comprobó que le habían aflojado el foco), al abrir la puerta del fondo un muchacho me tapó la boca y me empujó hacia adentro. Detrás de él venía otro", narró explicando que todo fue muy rápido, que eran dos sujetos de alrededor de veinte años que rápidamente y sin ejercer violencia física "pero sí violencia psicológica" la redujeron mientras su hermano, Juan Pablo, quien estaba sentado en el comedor de la casa no tuvo tiempo de reaccionar.

Los desconocidos, que tenían sus rostros semicubiertos por capuchas no exhibieron armas pero sí en varias oportunidades amenazaron con extraerlas de entre sus pertenencias. A la vez, dijo, tenían medias en sus manos a modo de guantes.

La mujer recordó entonces que el día anterior había notado la falta de algunos elementos del patio por lo que les dijo: "Ustedes estuvieron ayer acá, anduvieron por el patio…" a lo que uno de elos le respondió: "Callate la boca o te corto una oreja", según palabras de la propia víctima.

"Fue entonces cuando empezaron a decir que venían con datos de que teníamos joyas y otros objetos de valor ocultos en un ropero, exigiendo que se los entregáramos. Nos gritaban que sabían que tenemos campo y cosas de valor mientras comenzaron a revisar todo lo que había en las piezas, tiraron todo, fue un desastre. Finalmente les dimos las llaves de una pequeña caja fuerte que hay dentro de un mueble en una de las habitaciones donde había una rastra con medallones y cadenas de oro y que tiene una hebilla grande con las iniciales de nuestro padre, STM. Se apoderaron de eso y otras joyas, además de unos $ 7.000 que teníamos. Cuando se cansaron de revistar todo lo que tenían a su alcance nos ataron a los dos juntos de las piernas con una camisa y se escaparon por la puerta del frente dejando tirada entre los pastos la llave", relató la mujer.

Su hermano agregó que toda la odisea duró alrededor de veinte minutos y que estiman que había en la calle un cómplice esperándolos en algún vehículo, ya que instantes después de cerrar la puerta escucharon el ruido de un motor que se alejaba.

Tras lo sucedido, Elsa y su hermano pidieron auxilio, se dio aviso a la Policía que de inmediato se acercó a la casa sin que hasta ayer hubiesen podido obtener datos que llevaran a avanzar en la investigación.

Al requisar el patio de la vivienda se advirtió que en la parte posterior del paredón del fondo había escombros acumulados que habrían facilitado el acceso de los delincuentes, no descartándose que la vía de acceso a los fondos se podría haber dado desde una vivienda abandonada y semi destruida de las inmediaciones.

Los vecinos, que al tomar conocimiento del hecho se acercaron a manifestar su solidaridad con los hermanos Tognoni remarcaron la preocupación por la creciente ola de inseguridad de la que en reiteradas oportunidades han sido víctimas personas, en su mayoría de avanzada edad, en ese sector de la ciudad.

En ausencia de sus moradores roban enuna casa de calle 23 entre 34 y Av. 32

De un nuevo hecho de inseguridad se tomó en conocimiento en las últimas horas de la tarde de ayer.

Marta Muñoz se ausentó de su domicilio de calle 23 entre 34 y avenida Suipacha en la tarde del pasado sábado y al retornar, ayer, alrededor de las 19, comprobó que había sido víctima de un robo.

Desconocidos desactivaron la alarma de la casa e ingresaron a la misma generando un descomunal desorden en todos los ambientes sustrayendo alhajas y elementos de valor.

Tras constatar lo sucedido, la mujer dio inmediato aviso a la Policía que tomó intervención en el caso.