El maíz de segunda cosecha éxitos

El maíz de segunda cosecha éxitos

El grupo de Ecofisiología de la Unidad Integrada Balcarce (INTA - Universidad Nacional de Mar del Plata), en conjunto con productores y técnicos de Aapresid, ha obtenido buenos rendimientos en maíces de segunda, reduciendo el riesgo climático al utilizar cultivares de ciclo más corto, sembrando en fechas que llegan hasta la mitad de enero y luego de cosechado el trigo con éxito.

Dicha práctica de doble cultivo permitiría establecer rotaciones más rentables y sustentables en el sur bonaerense. Y para otras zonas, estos ciclos más cortos pueden funcionar bien para un mercado de primicia o para aquellas búsquedas de picado bien temprano en establecimientos ganaderos.

Se denomina "maíz de segunda", aquel sembrado luego de la cosecha de un cultivo invernal, sea trigo, cebada, colza, arveja, etc., a diferencia del "maíz de primera", que se siembra luego de un barbecho (período libre de cultivos).

El maíz de primera temprano es el que se siembra desde el mes de septiembre en la mayor parte del país y con materiales que ubican su floración y período crítico de definición de rinde, entre diciembre y enero, y con los cuales se aspira lograr altos rendimientos.

Por otro lado, el maíz de primera en fechas más tardías o "maíz tardío" es aquel sembrado desde finales de noviembre hasta mediados de diciembre, ubicando el período crítico allá por febrero, con menor techo de rinde que los tempranos, pero con mayor estabilidad en varias zonas del país al escaparle a las condiciones adversas de golpes de calor y deficiencias hídricas severas, que son más frecuentes en diciembre y enero. Este planteo ha ganado mucho terreno en los últimos años y en superficie hasta supera a los tempranos por estos días.

DESARROLLOS

En cuanto al "maíz de segunda", este es un cultivo muy desarrollado en vastas zonas del país, sobre todo desde el centro de la provincia de Buenos Aires hacia el norte del país, allí se utilizan materiales templados. Claro, debemos tener en cuenta que a medida que se baja en latitud (nos vamos al norte), la ventana para cultivarlo se amplía debido a que el cultivo de invierno se cosecha antes, la temperatura es mayor durante el verano y las heladas se corren bien entrado el otoño.

Yendo al sur bonaerense, este cultivo resultaba hasta el momento muy arriesgado, debido a la corta ventana entre la cosecha del trigo o la cebada y la primera helada, que determina la suerte del maíz, la productividad era baja pero sobre todo muy variable.

De modo que en dicha zona, el único cultivo de segunda que avanzó fue la soja con ciclos cortos aspirando a menos de 1500 kilos por hectárea de promedio, pero con resultados muy erráticos que hacían que a veces no se llegue a levantar ni un grano.

ENSAYOS

Durante la campaña pasada, ensayos comandados por la Unidad Integrada Balcarce (UIB) arrojaron resultados muy esperanzadores para poder incorporar al maíz de segunda en la rotación de los sistemas de cultivo del sur bonaerense.

"Utilizamos materiales más cortos que los templados que existen en nuestro mercado hoy, los cuales tienen una madurez relativa (MR) de alrededor de 120. En estos casos evaluamos híbridos de 106, 99 y hasta 69 de MR. Con siembras realizadas hasta mitad de enero, luego de trigos de buen desempeño. Ubicando la floración entrado el mes de marzo, el rinde y humedad del grano a cosecha fueron muy buenos. Con buenos resultados, incluso pensando en aquellos sitios más propensos a recibir las primeras heladas", destacó Aníbal Cerrudo, técnico del INTA Balcarce.

Los rendimientos obtenidos adecuando el ciclo van de 6 a 8 toneladas por hectárea, un resultado muy auspicioso teniendo en cuenta que comparte el resultado del cultivo de fina en su margen bruto. "De todos modos, la idea es desarrollar tecnologías que permitan sobre todo elevar los pisos de rendimiento, estabilizar el rendimiento y reducir el riesgo. Fijando un piso de 4,5 a 5 tn/ha y con un bajo contenido de humedad a cosecha que permita reducir el costoso secado de los granos", mencionó Cerrudo en un artículo publicado por Clarín.

La información que se está generando a nivel de ensayos controlados lleva a pensar en una rotación que incluya al maíz de segunda en el sur bonaerense con buenos resultados económicos, alta eficiencia en el uso de recursos y un aporte a la sustentabilidad de los sistemas. "Pensar en trigo - maíz y luego una soja, la cual manifiesta un plus de rinde luego del maíz, hasta 3,5 tn/ha; es una opción interesante para muchos ambientes de esta zona", comentó Cerrudo.

"Actualmente, con técnicos y productores de Aapresid, estamos diseñando una red de ensayos de maíz de segunda en campos del sur de Buenos Aires que servirá para validar resultados que se generan en ensayos controlados en lotes de producción y para seguir generando información y tecnologías útiles que nos permitan seguir intensificando nuestros sistemas de manera sustentable" se ilusionó Cerrudo.

Los híbridos con los que ensayaron estas siembras de segunda en el sudeste bonaerense son el P0622VYHR (MR 106) y el P9946VYHR (MR 99) de Pioneer, los cuales estarán disponibles en el país de forma comercial a partir del año que viene, y durante la próxima campaña habrá más semillas para que continúen las pruebas. Y el de MR 69 que probó Cerrudo es el material más corto del portfolio mundial de Pioneer, y consiguió dichas semillas traídas de Canadá para estos ensayos.

Los nuevos materiales cuentan además con la tecnología Víptera, para evitar el ataque del gusano cogollero (Spodoptera frugiperda) e isoca de la espiga (Helicoverpa zea). "Desde hace más de diez años que comercializamos maíces ultra precoces en el mercado argentino, y hoy se destaca el 38A57HR de MR 96 con tecnología Herculex RR", mencionó Tomás Sarlangue, líder de agronomía de Pioneer.

Por otro lado, estos nuevos materiales, además de encajar bien en los planteos del sur bonaerense donde antes no había forma de cultivar el maíz luego del trigo, pueden resultar una herramienta válida en otras zonas del país apuntando a una estrategia comercial de cosechar el maíz antes. Si bien se relega rinde, entrar al mercado antes puede tener su mejora en precio.

"Tenemos resultados de este año con el P0622VYHR en la Cuenca del Salado rindiendo más de 10 tn/ha y con solo una tonelada menos que los templados normales, pero cosechándolo seco un mes antes", demostró Sarlangue. "Con P9946VYHR la anticipación será mayor, aunque el rinde potencial también caerá", agregó.

Y por último, la ventaja de estos nuevos materiales podría estar orientada hacia aquellos productores ganaderos que les interese picar el maíz para silo en fechas más tempranas y así poder renovar la dieta de los vacunos meses antes.