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Lunes 24 de Septiembre de 2018

05 07 2018 | Campo |

Demandas y desafíos para el manejo y uso de los suelos

Miguel Tezanos Pinto, Esteban Reino y Eduardo Soto tuvieron a su cargo la apertura de la exitosa jornada de suelos

El crecimiento permanente de la población de los países en desarrollo genera una presión en aumento sobre los recursos naturales que conduce a una sobreexplotación de éstos. La consecuencia directa es la degradación de los suelos, con intensificación de la erosión hídrica y eólica, deterioro de la estructura, salinización, disminución de la fertilidad y desertificación.

Los procesos de degradación determinan un descenso de la productividad de los suelos, y a veces la pérdida irreversible de la capacidad productiva.

Si bien es cierto que la adopción de la siembra directa por parte de muchos agricultores en los últimos años ha atenuado los procesos de degradación física de los suelos, la falta de complementación con un adecuado programa de fertilización adaptado a los mayores rendimientos que se están obteniendo, ha producido un marcado descenso en los niveles de disponibilidad de nitrógeno, fósforo y azufre dentro de las principales áreas cultivadas del país.

Esta problemática y otras que afectan al recurso no renovable fueron tratadas ayer en el marco de una interesante jornada enmarcada en la celebración el venidero sábado 7 del "Día Nacional de la Conservación" y que tuvo a Balcarce como cierre de un ciclo que incluyó a Pergamino, Trenque Lauquen y Tres Arroyos. Ahora, todas las conclusiones se conocerán mañana en la Legislatura provincial.

La actividad se realizó en la Casa de la Cultura bajo la organización de la Dirección Provincial de Agricultura del Ministerio de Agroindustria de la Provincia de Buenos Aires y el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), la Asociación Civil Fertilizar, la Asociación Argentina de la Ciencia del Suelo (AACS), el Instituto Internacional de Nutrición de las Plantas (IPNI), la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid) y la Asociación Argentina de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (AACREA).

En la apertura de la jornada hicieron uso de la palabra el intendente Esteban Reino, quien agradeció a los organizadores por haber elegido a Balcarce para desarrollar las charlas; el subsecretario de Agricultura, Ganadería y Pesca, Miguel Tezanos Pinto, y el director Provincial de Agricultura, Eduardo Soto.

Estuvieron presentes además el decano y el vicedecano de la Facultad de Ciencias Agrarias, José Luis Bodega y Miguel Pereyra Iraola, respectivamente; el presidente de la Asociación Argentina de la Ciencia del Suelo y docente universitario Guillermo Studdert y el concejal Sebastián Pinilla, ante un auditorio compuesto en su gran mayoría por jóvenes estudiantes del nivel secundario.

GENERAR CONCIENCIA

Tezanos Pinto mencionó que desde el Ministerio de Agroindustria que encabeza Leonardo Sarquis se está buscando crear conciencia entre productores y especialistas en la necesidad de realizar buenas prácticas agrícolas que permitan devolverle al suelo los nutrientes que se le extraen.

En esta línea también se expresaron los disertantes. Fueron ellos Guillermo Studdert (Facultad de Ciencias Agrarias) Daniel Ligier (INTA Balcarce), Hernán Sainz Rozas (INTA Balcarce), Nicolás Bronzovich y Carlos Van der Straten (Aapresid), Gabriel Vázquez Amábile (IPNI) y Dardo Escobar (Agroindustria de la Nación), quienes coincidieron en la necesidad de concienciar a productores, dirigentes y autoridades para que la producción pueda ser menos nociva hacia el suelo teniendo en cuenta que sólo se le reintegra un 30%, aproximadamente, de los nutrientes que se le extraen.

Por su parte, Soto admitió que el tema suelo "no está en la urgencia pero es muy importante. La historia dice que la agricultura se mecanizó con sistemas mixtos de rotación. Luego el planteo se tecnificó. Apareció la soja transgénica y la siembra directa, expandiéndose la frontera de la agricultura y desplazándose a otras zonas la ganadería. Disminuimos la erosión de los suelos que producía la labranza. Esta agriculturización llevó a la sojización. Y en los últimos años con las medidas agroeconómicas hemos vuelto a recuperar un poco la rotación y los niveles de fertilización. Los datos objetivos indican que el suelo ha perdido materia orgánica, porosidad y capacidad de infiltrar. Estamos a tiempo de tomar acciones inteligentes".